Antes de empezar a describir los distintos tipos de pastillas de freno que existen en el mercado os quiero dar un consejo que no todo el mundo conoce:

Montad siempre pastillas de freno del mismo compuesto que lleve vuestro disco en ese momento.

La explicación es sencilla: con el paso del tiempo los residuos del desgaste de las zapatas se va acumulando sobre la superficie del disco, haciendo que el frenado mejore con el uso posterior. Si se cambia el compuesto, esta labor de micro desgaste se pierde y la capacidad de frenado merma considerablemente, llegando en algunos casos hasta un alarmante 40%.

Otra cosa a tener en cuenta a la hora de cambiar las pastillas es la marca y modelo de la pinza de freno que usamos, pues cada marca y modelo tienen una forma específica.

Los fabricantes suelen distinguir las gamas por colores: las orgánicas son negras, las sinterizadas doradas y las de kevlar rojas.

Para comprar siempre me doy una vuelta por Amazon, uno de los mejores sitios para comprar este tipo de recambio. Sus ofertas, cuando las encuentras, son imbatibles.

Dicho esto, paso a comentaros las pastillas que podréis encontrar en el mercado.

Pastillas metálicas (sinterizadas)

La sinterización es un proceso mediante el cual se compacta polvo metálico a una temperatura más baja que la temperatura de fusión, dando como resultado una pieza con mucha más fuerza y resistencia.

Las zapatas metálicas son las más comunes y las que suelen traer los frenos de fábrica porque tienen una gran duración. Su rendimiento en mojado es muy bueno y tienen buena tolerancia a las temperaturas elevadas.

Ventajas:

  • Rendimiento
  • Duración

Inconvenientes:

  • Precio

Pastillas semi-metálicas

Tienen un desgaste más acusado que las metálicas y ofrecen un rendimiento bueno en cualquier condición. Son más baratas que las metálicas, siendo quizás la mejor opción por su relación calidad – precio.

Ventajas:

  • Precio
  • Rendimiento

Inconvenientes:

  • Desgaste

Pastillas orgánicas

Están realizadas a base de compuestos vegetales orgánicos en lugar de metálicos. Su composición es mucho más blanda y menos abrasiva, por lo que conservan mejor los discos de freno. Tienen un gran poder de frenado, pero su duración se ve muy comprometida y su comportamiento en mojado merma bastante. Son las recomendadas para las especialidades de Gravity (DownHill, por ejemplo).

Ventajas:

  • Poder de frenada

Inconvenientes:

  • Duración muy reducida

Pastillas cerámicas

Son, básicamente, pastillas orgánicas que se refuerzan añadiendo fibras cerámicas. Estas fibras hacen que aumente la resistencia a temperaturas muy elevadas y por eso se consiguen frenadas muy potentes sin calentar el sistema de frenado.

Ventajas:

  • Excelente poder de frenada
  • Bajo ruido
  • Baja temperatura

Inconvenientes:

  • Duración
  • Precio muy elevado

Pastillas de kevlar

Estas contienen en su composición fibras de kevlar, una fibra sintética de alta resistencia desarrollada por la empresa DuPont. Tienen muy buena potencia de frenado con una densidad media.

Ventajas:

  • Rendimiento superior a los compuestos semi-metálicos

Inconvenientes:

  • Duración
  • Precio más elevado que las pastillas semi-metálicas