Ayer fue «día de pesaje» en la consulta de Terica Uriol. El resultado no fue malo: tanto Felipe como yo perdimos casi tres kilos (2,8 en mi caso), que es el kilo por semana que recomienda. La tercera dieta del bocadillo tiene como misión mantener ese ritmo.

Evolución desde la consulta anterior

Como digo, en la segunda dieta hemos tenido un ritmo mucho más comedido y acorde a lo que se considera recomendable con la dieta del bocadillo. No era normal el ritmo tan acelerado que tuvimos con la primera.

En general podría decir que estoy contento con la evolución. Ayer no me pesé antes de la consulta, pero el domingo por la tarde estaba en 121,7 kilos según mi báscula (que casi dos kilos de desviación con la de la consulta), lo que hacen casi trece kilos menos que hace seis semanas. Genial.

Lo mejor es que estos tres kilos han supuesto cuatro centímetros menos de contorno. Que se nota mucho en los pantalones. Es lo que más te motiva, ver que poco a poco la ropa te va quedando más holgada.

La segunda dieta nos resultó (a Felipe y a mi) más pesada que la primera. Los «menús» nos gustaron menos y a mi me costó más cumplir con el día a día. Si a eso le sumamos que tuve un viaje a Galicia de cinco días y que en dos comidas me salté la dieta estrepitosamente, conseguir bajar tres kilos se podría considerar un buen resultado.

El ejercicio con la bici sigo teniéndolo muy presente. De hecho, creo que si no fuese por ello no estaría bajando peso a este ritmo. Es algo que me preocupa, porque no estoy muy seguro de poder mantener este ritmo de entrenamientos como algo normal todos los días (si estáis en Strava podréis ver mi perfil).

La tercera dieta del bocadillo

La tercera dieta del bocadillo tiene muchos puntos en común con la primera. Los alimentos libres, la fruta libre y las prohibiciones de determinadas grasas en la comida siguen siendo las mismas. Las pongo a modo de referencia. Vamos con la tercera dieta del bocadillo.

Alimentos de libre consumo

Recordad: se pueden consumir cualquier cantidad y a cualquier hora:

Lechuga, tomate, cebolla, zanahoria, pepino, cebolleta, pepinillos, espárragos, puerros, apio, palmitos, rábanos, setas, champiñones, alcaparras, ajetes, pimientos, endibias, bebidas light y zero, sal, vinagres, limón, pimienta, especias, pimentón, jalapeños, guindillas, ajos, perejil, avecrem, salsa de soja, mostaza, vino para cocinar, ketchup light, edulcorantes, café, té, infusiones, caramelos, chicles sin azúcar, caldo de tetrabrick para cocinar.

Fruta de libre consumo

Igual que los alimentos anteriores: se pueden consumir a cualquier hora y en cualquier cantidad, pero nunca en zumo para no quitar la fibra:

Kiwis, piña, melón, sandía, naranja (ojo, no en zumo), mandarina, fresa y níspero. Si no quitamos la piel, también podremos comer pera, ciruela, albaricoque, nectarina, paraguaya y melocotón.

Alimentos a repartir durante el día

Estos son alimentos que podremos comer a repartir entre postres, desayunos y para picar entre horas sin sobrepasar el máximo. Estos ya no son comunes a todos, sino que son “personalizados” para cada paciente. Una recomendación que me hizo Terica, ya que no me gusta la leche desnatada: probar la desnatada con calcio. Según ella, el sabor se asemeja más al de la leche semidesnatada.

Un vaso de leche desnatada y dos yogures desnatados. Un vaso de cereales, pero que no estén rellenos de nada y que no lleven añadidos tipo frutas, etc. Una barrita o dos rebanadas de pan de molde integral (preferiblemente de marca blanca) con mermelada light o pavo.

Comidas

Como en las dieta número uno y dos, hay que destacar unas cuantas cosas: no se pueden usar aceites, mantequillas, margarinas o natas (tampoco salsas con aceites). Se puede cambiar una comida por una cena cuando se quiera, lo que facilita la labor de comer en la oficina. Hay que beber cuatro o más vasos de agua en las comidas (esto dependerá de cada paciente)

  1. Comida libre.
  2. Ensalada de pasta sin aceite y algún alimento libre de la lista de arriba. La ensalada puede llevar huevo duro, maíz y atún natural.
  3. Arroz con pollo y verduras.
  4. Guisantes con verduras y tacos de jamón serrano sin tocino.
  5. Espárragos (blancos o verdes) y solomillo de cerdo.
  6. Puré de calabacines con verduras y un quesito light y pollo.
  7. sopa de sobre maravilla con gallo o lenguado o pescado blanco.

Cenas

  1. Alimento libre con verduras y fruta libre. Esto es para el día que hagamos la comida libre.
  2. Bocadillo de media barra de jamón serrano sin tocino.
  3. Media barra de pan con cinta de lomo (natural o adobada).
  4. Bocadillo de media barra de mejillones escurridos o atún natural.
  5. Media barra de pan con queso de Burgos 0% grasa con un poco de jamón york.
  6. Bocadillo de media barra con dos huevos duras y palitos de cangrejo.
  7. Puré de verduras o sopa de sobre con pollo o pescado.

Conclusiones

En esta tercera dieta del bocadillo es donde tenemos depositadas nuestras confianzas para recuperar el buen ritmo que tuvimos en la primera. O, por lo menos, mejorar el que tuvimos con la segunda, que se nos hizo muy cuesta arriba.

El tiempo que nos dedicó Terica en esta ocasión volvió a ser de unos diez minutos. Lo que tardamos en pesarnos y medirnos los dos, más el tiempo que tardó en elaborar la tercera dieta del bocadillo. Al menos nos quedó el consuelo de pagar la mitad, al estar ya en la tercera consulta. De ahora en adelante pagaremos la mitad, al ir los dos juntos a consulta.