Ruta MTB: Colmenar Viejo – Guadalix de la Sierra

Ruta MTB Colmenar Viejo

Ya tocaba recuperar las salidas por la Cuenca alta del Manzanares. El reencuentro de «viejas glorias» era la excusa perfecta para volver a la zona, y Colmenar Viejo era el punto de partida ideal para una ruta de las de antes.

Las viejas glorias

Así decidimos llamar al grupo de whatsapp creado para la ocasión. El objetivo que nos propusimos Jorge y yo fue el de volver a juntar en una salida de MTB a los antiguos compañeros de ruta de la oficina, que últimamente andábamos algo dispersos por otros clientes (el maravilloso mundo de la informática, qué os voy a contar…).

Así, los convocados en primera instancia fuimos unos cuantos: Fernando, Javi, Manu, Juanma, Jaime, Juanan, Jorge, Julio, Jose Pablo y un servidor. La cruda realidad es que al final sólo pudimos presentarnos los cuatro últimos, reforzados por Alfredo, un amigo de Jorge.

Julio, conocedor de la zona, propuso con acierto una ruta circular que sale de la plaza de toros de Colmenar Viejo. Como a todos nos pareció bien, allá que fuimos con ganas de cháchara y muchos pedales.

Salida a las 9:00 de Colmenar Viejo

La hora de salida eran las 9:00. Ahí estuvimos todos como un clavo, poniendo a punto las bicis en un día muy gris. El tiempo parecía que no iba a acompañar demasiado, pero las ganas de rodar juntos de nuevo fueron más fuertes, así que no quedaba sino batirse (que diría Alatriste).

Los primeros metros serían facilones, rodando tranquilamente por la senda que discurre paralela a la M-625. A los cuatro kilómetros llegamos al cuartel general de la FAMET (Fuerzas Aeromóviles del Ejercito de Tierra), momento en que nos desviamos a la derecha para abandonar la senda y empezar a rodar por caminos.

En el kilómetro ocho tuvimos un pequeño despiste y avanzamos unos metros fuera de la ruta. La intensa niebla no nos dejaba disfrutar de los bonitos paisajes y de vez en cuando nos hacía despistarnos. Lo solucionamos rápidamente y volvimos de nuevo a la ruta original, vadeando el arroyo de los cerros y dispuestos para la primera subida «seria» del día, hasta los 1039 metros. Un pequeño descanso nos dejaba listos para la segunda parte del ascenso hasta los 1100 metros, el punto más elevado de la ruta.

Comienza el enduro

Hasta el momento, la única incidencia había sido el tener que echarse a un lado para dejar paso a un grupo de motos que, aprovechando el camuflaje que da la niebla, habían salido a circular por los caminos.

Ahora empezaba lo bueno: el descenso por unos caminos llenos de piedras que pondrían a prueba nuestra técnica. Y tengo que decir que la mía es muy mala actualmente, pues me fui al suelo un par de veces por encima del manillar. Afortunadamente, la única baja fue el soporte combinado para el Polar V650 y la GoPro, que estrené el martes. Más de un mes esperando el paquete de China para sólo cinco días de duración, todo un record 😀

A pesar del par de golpes, el recorrido mereció mucho la pena. Unos senderos muy técnicos que nos agotaron algo más de la cuenta, pues los kilómetros no pasan tan fluidos cuando te ves en estas lides.

Ruta MTB Colmenar Viejo
Ruta MTB Colmenar Viejo

Guadalix de la Sierra

Entramos sin más problemas en Guadalix de la Sierra. Habíamos descendido por trialeras y pastos hasta el punto más bajo de la ruta: 830 metros. Ya habíamos recorrido 22 kilómetros.

La casa de Gran Hermano nos dio la bienvenida a Guadalix. Menuda marcha tenían, pues la música se escuchaba desde la carretera 🙂

A partir de aquí, un rompepiernas ascendente hasta los 1000 metros de nuevo, atravesando muchas ganaderías de toros bravos. Un aliciente para no dejar de pedalear, sin lugar a dudas. El tiempo ya nos estaba respetando algo más que esta mañana, salvo en la parte más alta de este último repecho. Aquí la niebla volvió a hacer acto de presencia y puso el punto de dificultad a la ruta.

La Taberna de Manolo

Una vez llegamos de nuevo a la base de las FAMET enganchamos con la senda que nos llevaría de vuelta a Colmenar, deshaciendo el camino que recorrimos por la mañana.

Llegamos a la plaza de toros, nos cambiamos de ropa (íbamos empapados con la tontería) y nos dispusimos a lavar las bicis en el centro comercial El Ventanal.

Ya con las monturas limpias y los coches cargados decidimos terminar la ruta como se merecía: con una buena comilona. Y no se nos ocurrió mejor sitio que La Taberna de Manolo.

Si alguna vez vais por Colmenar Viejo, no dejéis de visitarla. Unas hamburguesas gigantes (muy ricas, por cierto) fueron el broche de oro para un día perfecto. El precio, además, muy contenido: 20€ por persona incluyendo una ración de patatas fritas con salsas, dos cervezas por barba y un postre.

Habrá que repetir (las hamburguesas y la bici, claro).

El track lo tenéis en mi perfil de Wikiloc.

Ruta MTB: Miraflores – Guadalix- Navalafuente

Miraflores - Guadalix - Navalafuente

De nuevo hacemos como las cabras y tiramos al monte. Bonita ruta de 40 kilómetros con Goyo como guía.

Salida de Miraflores de la Sierra

De nuevo escogemos el área recreativa de La Fuente del Cura como punto de partida para nuestra ruta. Es una zona muy tranquila, algo apartada del pueblo, que cuenta con unas cuantas plazas de aparcamiento y en la que es muy fácil montar y desmontar las bicis.

Allí nos presentamos Goyo, Jose Pablo y Rober, que se estrenó con nosotros. Nos falló a última hora Román, al que se le complicó la noche anterior un poco. Después de rellenar bidones, comentar los típicos chascarrillos y todas esas cosas que hacemos los ciclistas, empezamos la ruta a eso de las 11:20. Nada de madrugones.

Tras un pequeño repecho inicial llegamos a una bajada bastante prolongada, que Goyo disfrutó como acostumbra. Los caminos estaban en bastante buen estado, hasta que nuestro guía decidió darnos una pequeña vuelta por la zona del Arroyo de San Blas y la cosa se complicó ligeramente. Mereció la pena, pues por aquí pudimos ver unas cuantas casas con fincas muy bonitas y bien cuidadas.

Alternando algunas subidas técnicas con bajadas cortas y divertidas llegamos hasta la  urbanización Los Endrinales.

Los Endrinales

Los Endrinales es una urbanización que pertenece al término municipal de Miraflores de la Sierra, de unos 200 habitantes.

Desde allí empezamos una subida un poco más prolongada entre fincas de ganado bravo. Esto a Jose Pablo no le hizo mucha gracia, pues su chaqueta roja podía gustar más de la cuenta a algún toro despistado alejado de la manada 😀

Una bajada bastante rápida nos conduce hasta Guadalix de la Sierra, donde Goyo se siente como en casa.

Guadalix de la Sierra

Nuestro paso por Guadalix fue meramente testimonial. En las cuestas por las que entramos al pueblo alcanzamos la punta de velocidad más alta de toda la ruta. Intentamos desviarnos a la izquierda para cruzar el río Guadalix por una zona que conocía Goyo, pero el río bajaba muy crecido y nos obligó a dar la vuelta para hacer un rodeo de casi cinco kilómetros.

Un bonito paseo a la rivera del río y un par de vadeos nos conducen a la primera ascensión realmente complicada del recorrido: la subida de Arreturas. Una subida muy técnica, con muchas piedras sueltas y zonas de paso muy marcadas. Curiosamente, éramos los únicos locos que la estábamos haciendo en ese sentido 🙂

A nuestra derecha dejamos el pueblo de Navalafuente.

Miraflores - Guadalix - Navalafuente
Miraflores – Guadalix – Navalafuente

De vuelta a Miraflores de la Sierra

Una vez terminada la subida enganchamos un camino que transcurría paralelo a las vías del tren que nos llevaría hasta la estación de ferrocarril de Miraflores, antigua parada de la línea Madrid – Burgos y sin uso comercial en nuestros días.

La última sorpresa fue la cuesta de 110 metros de desnivel hasta el pueblo, que acabó con más de uno resoplando al llegar a la gasolinera de la cima.

Una vez cumplido el objetivo, tocaba la rehidratación. Goyo y Jose Pablo seguro que dieron buena cuenta de todo cuanto cayese en sus manos. Rober y yo tenemos que recuperar el terreno perdido en ese aspecto. El tapeo en Miraflores está gafado para mí 😛

Podéis encontrar esta ruta buscando por fecha en mi perfil de Strava.

Ruta Tres Cantos – Embalse de Pedrezuela

Selfie Tres Cantos - Pedrezuela

Una vez más nos hemos juntado unos cuantos de la oficina para hacer unos kilometrillos en bicicleta. Esta vez los valientes fuimos Jose Pablo (el cerebro de la ruta), Juanma, Fernando, Roberto y un servidor. A última hora nos falló Rafa, que no pudo apuntarse a la ruta y salió por su cuenta.

Salida de Tres Cantos

Comenzamos la ruta a las 9:00 en Tres Cantos, donde poco antes de salir tuve el primer contratiempo: un pinchazo en la bolsa de agua de la mochila. Flipante. Menos mal que Jose Pablo es un tío curtido en mil batallas y solucionó la fuga con un parche autoadhesivo. ¡Más flipante todavía!

Las primeras cuestas las pasamos sin problemas, disfrutando en el descenso que comienza en la depuradora de Soto de Viñuelas y sufriendo poco en las primeras subidas. Hasta que llegó el kilómetro 7,5 y una cuesta corta pero muy intensa hizo que tuviésemos que sacar lo mejor de nosotros mismos. Ya habíamos entrado en calor.

San Agustín del Guadalix

Unas cuantas cuestas más y llegamos sin problemas a San Agustín del Guadalix, en el kilómetro 12. Juanma aprovechó para comprar una botella de agua, ya que se había dejado el bidón en el coche. Hacer esta ruta dosificando el agua no mola…

Selfie Tres Cantos - PedrezuelaSalimos del pueblo para cruzar el río Guadalix y encarar el primer reto del día: una cuesta de dos kilómetros y medio de asfalto que seguía el curso del Canal del Guadalix y separaba a los niños de los hombres. Afortunadamente, todos fuimos hombres 😀

Después de una pequeña pausa para tomar barritas (magdalenas en el caso de Fer, je je je) pasamos a la parte más bonita del recorrido: un caminito bastante divertido que no tenía mucho margen de error. La cosa se animó cuando llegaron las piedras y hubo que aplicarse a fondo con el manillar. El paisaje era una pasada. Poco después llegamos hasta el azud de El Mesto, donde cogimos fuerzas para el plato fuerte: LA subida.

Una subida de poco más de tres kilómetros fácilmente reconocible en el plano de Wikiloc. Muy técnica en su primera parte, con mucha piedra suelta, que nos obligó a echar pie a tierra a la mayoría. Sólo Juanma y Jose Pablo pudieron con ella.

Llegando a Pedrezuela

Seguimos el curso hasta llegar a Pedrezuela. Allí, Juanma preguntó a un señor por una fuente y este se ofreció a rellenarle el bidón en su casa. Como éramos unos cuantos nos mandó a la fuente de la iglesia. Un poco más adelante tuvimos que preguntar a un grupo que estaba pasando la mañana tranquilamente en una plazuela. La cara que pusieron a ver a cinco tipos en bici preguntando por la iglesia fue un poema :-D. Una vez en la fuente, dimos lo mejor de nosotros mismos (mejor ver las fotos).

Al salir de Pedrezuela surgió un inconveniente que modificaría los planes establecidos. A Rober le empezaron a dar calambres en los cuadriceps y su continuidad en la ruta peligraba. Decidimos cruzar la presa del embalse de Pedrezuela y volver hacia San Agustín del Guadalix por la vía más corta.

Un camino asfaltado con pendientes continuas nos llevó hasta Montenebro, aunque lo dejamos a un lado y no llegamos a entrar. Las vistas eran muy buenas, pero pensar en el dolor que estaba aguantado Rober en la bici nos hacía continuar intentando parar lo menos posible. Hay que decir que se portó como un héroe, pues el dolor se reflejaba continuamente en su cara. No me pondría en su lugar.

Parada técnica para asistir a los débiles 🙂

Tras consultar el GPS en un par de ocasiones llegamos a San Agustín después de una bajada muy prolongada y muy bonita. Allí nos separamos en dos grupos: Juanma y Fernando volvían a Tres Cantos y Jose Pablo, Roberto y yo nos quedábamos a comer en el pueblo. La idea era que Fernando volviese después en coche a por Rober, aunque Leti salió al rescate y no fue necesario.

Retomamos la marcha Jose Pablo y yo, camino a Tres Cantos después de unos buenos bocadillos (y unos helados por eso de la glucosa en sangre 😀 ). Un viento en contra nos complicó durante todo el camino, pero pudimos meter un buen ritmo y cubrir el expediente lo más dignamente que pudimos.

Una parada en la gasolinera de BP para reponer líquidos y listos para la siguiente aventura…

Podéis encontrar esta ruta buscando por fecha en mi perfil de Strava.