Bueno, pues este domingo me tocó desplazarme a mí para hacer una ruta con Antonio. Últimamente somos las dos únicos valientes que no animamos…

Esta semana ha sido Seseña la elegida. En total han sido unos 28 kilómetros por los alrededores, en los que hemos visitado algún paraje interesante.

Seseña es un municipio de la provincia de Toledo (Castilla-La Mancha), limítrofe con la Comunidad de Madrid y situado a 36 kilómetros del centro de Madrid. Está compuesto por 5 núcleos de población: Seseña Viejo, La Estación, Seseña Nuevo (situado a 4 kilómetros del núcleo principal), Vallegrande y El Quiñón, donde se sitúa el Residencial Francisco Hernando (el que ha dado esa fama a Seseña, por desgracia).

Salimos de la zona nueva a eso de las 9:3o. Fuimos hasta el pueblo y desde allí salimos al monte por caminos de tierra, dejando el castillo de puñoenrostro a nuestra izquierda. Tras alguna subidita sin importancia llegamos a las vías del AVE, ya en el término municipal de Valdemoro. Seguimos dando pedales por un camino paralelo hasta que llegamos a un cerro con unas vistas espectaculares, en las que podíamos divisar Valdemoro, Parla y Madrid más al fondo (con las siluetas de las cuatro torres y Torrespaña).

Nos llamó la atención una enorme bola que había en un cerro próximo, así que nos dirigimos hasta allí. En el camino vimos varias zanjas excavadas en el suelo de un tamaño considerable. Cuando llegamos a la bola dedujimos que se trataba de un radar para aviones, pero al llegar a casa me documenté un poco y descubrí que en realidad era un radar metereológico. Estábamos en el Cerro de Batallones, dentro del término municipal de Torrejón de Velasco.

El cerro de Batallones

El vértice de Batallones es un importante yacimiento de sepiolita, lo que explica el color azulado de la tierra en esa zona. Fue precisamente en esas extracciones de sepiolita donde se encontraron hace más de veinte años los restos fósiles por los que se empezaron las excavaciones paleontológicas que hay en la zona (las «zanjas» que vimos nosotros). Son nueve excavaciones en total, en las que se han encontrado restos fósiles, en su mayoría correspondientes a mamíferos del Mioceno..

En este cerro, situado cerca del radar metereológico, también podemos encontrar uno de los puntos geodésicos más importantes de la zona. Un vértice geodésico es una señal que indica una posición exacta y que forma parte de una red de triángulos con otros vértices geodésicos. Son pivotes cilíndricos de color blanco y aproximadamente de 1’20 m de altura y base cuadrada desde la que se realizan mediciones con objeto de realizar la cartografía de los mapas.

En España hay unos 11000 vértices. Normalmente están en sitios altos y despejados para poder ver otros puntos, es por ello que suele haber unas buenas panorámica. Desde 1975 están protegidos por la ley, que pena su destrucción o deterioro.

Después de ver el vértice geodésico decidimos volver a Seseña bordeando las vías del AVE. Nos perdimos ligeramente tras pasar sobre las vías por uno de los puentes, pero recuperamos de nuevo la senda correcta y entramos a Seseña por el depósito de neumáticos (ese que llevan retirando desde el 2012).

Acabamos, como siempre, con una buena cerveza 😀 Esta vez fue en el bar «El Padrino».

Os dejo el enlace a la ruta en MiCoach, por si queréis ver la ruta más a fondo.

Por cierto, conviene no perderse las fotos de la ruta. Antonio llevaba unas zapas retro tremendas 😛

El pase de diapositivas requiere JavaScript.