De nuevo hacemos como las cabras y tiramos al monte. Bonita ruta de 40 kilómetros con Goyo como guía.

Salida de Miraflores de la Sierra

De nuevo escogemos el área recreativa de La Fuente del Cura como punto de partida para nuestra ruta. Es una zona muy tranquila, algo apartada del pueblo, que cuenta con unas cuantas plazas de aparcamiento y en la que es muy fácil montar y desmontar las bicis.

Allí nos presentamos Goyo, Jose Pablo y Rober, que se estrenó con nosotros. Nos falló a última hora Román, al que se le complicó la noche anterior un poco. Después de rellenar bidones, comentar los típicos chascarrillos y todas esas cosas que hacemos los ciclistas, empezamos la ruta a eso de las 11:20. Nada de madrugones.

Tras un pequeño repecho inicial llegamos a una bajada bastante prolongada, que Goyo disfrutó como acostumbra. Los caminos estaban en bastante buen estado, hasta que nuestro guía decidió darnos una pequeña vuelta por la zona del Arroyo de San Blas y la cosa se complicó ligeramente. Mereció la pena, pues por aquí pudimos ver unas cuantas casas con fincas muy bonitas y bien cuidadas.

Alternando algunas subidas técnicas con bajadas cortas y divertidas llegamos hasta la  urbanización Los Endrinales.

Los Endrinales

Los Endrinales es una urbanización que pertenece al término municipal de Miraflores de la Sierra, de unos 200 habitantes.

Desde allí empezamos una subida un poco más prolongada entre fincas de ganado bravo. Esto a Jose Pablo no le hizo mucha gracia, pues su chaqueta roja podía gustar más de la cuenta a algún toro despistado alejado de la manada 😀

Una bajada bastante rápida nos conduce hasta Guadalix de la Sierra, donde Goyo se siente como en casa.

Guadalix de la Sierra

Nuestro paso por Guadalix fue meramente testimonial. En las cuestas por las que entramos al pueblo alcanzamos la punta de velocidad más alta de toda la ruta. Intentamos desviarnos a la izquierda para cruzar el río Guadalix por una zona que conocía Goyo, pero el río bajaba muy crecido y nos obligó a dar la vuelta para hacer un rodeo de casi cinco kilómetros.

Un bonito paseo a la rivera del río y un par de vadeos nos conducen a la primera ascensión realmente complicada del recorrido: la subida de Arreturas. Una subida muy técnica, con muchas piedras sueltas y zonas de paso muy marcadas. Curiosamente, éramos los únicos locos que la estábamos haciendo en ese sentido 🙂

A nuestra derecha dejamos el pueblo de Navalafuente.

Miraflores - Guadalix - Navalafuente

Miraflores – Guadalix – Navalafuente

De vuelta a Miraflores de la Sierra

Una vez terminada la subida enganchamos un camino que transcurría paralelo a las vías del tren que nos llevaría hasta la estación de ferrocarril de Miraflores, antigua parada de la línea Madrid – Burgos y sin uso comercial en nuestros días.

La última sorpresa fue la cuesta de 110 metros de desnivel hasta el pueblo, que acabó con más de uno resoplando al llegar a la gasolinera de la cima.

Una vez cumplido el objetivo, tocaba la rehidratación. Goyo y Jose Pablo seguro que dieron buena cuenta de todo cuanto cayese en sus manos. Rober y yo tenemos que recuperar el terreno perdido en ese aspecto. El tapeo en Miraflores está gafado para mí 😛

Podéis encontrar esta ruta buscando por fecha en mi perfil de Strava.