Este domingo tocó salida relajada con Román y Roberto (le hemos conseguido engañar para que retome su afición por la bici 😛 ).

A pesar del frío (mínimas de -2º en Madrid) nos armamos de valor y quedamos a las 10:00 en el parque de la Dehesa de la Villa para ir hacia El Pardo, haciendo un recorrido similar a este.

Como sabéis que me gusta contar historias de algunos de los sitios por los que pasamos y del monte de El Pardo ya os he hablado en otras ocasiones, hoy os hablaré un poco de la Dehesa de la Villa.

La Dehesa de la Villa

Cuando salimos desde esta zona siempre solemos quedar frente al Instituto de La Virgen de la Paloma (ya hablaremos de él en otra entrada) para luego bajar por la carretera de La Dehesa de la Villa hasta la Casa de Campo.

Para aquellos que no seáis de Madrid: la Dehesa de la Villa es un parque situado al noroeste de la ciudad, cuya principal característica es que mantiene su carácter forestal (sin ajardinar). Se la llama «de la Villa» por la condición de «Villa y Corte» que tiene Madrid.

Su origen se remonta a 1152, cuando el rey Alfonso VII de León cedió a la villa de Madrid los terrenos para abastecerla gracias al pastoreo. Posteriormente, la Dehesa fue perdiendo extensión porque sus terrenos se utilizaron para labranza. En 1608 se arrendó buena parte de la Dehesa para poder pagar el traslado de la corte a Valladolid y la construcción del Palacio Real. Carlos IV incorporó buena parte de los terrenos para incorporarlas al Real Sitio de la Florida y así sucesivamente hasta quedar reducida a la extensión actual.

Desde 1901 está cedida en usufructo al Ayuntamiento de Madrid. En este periodo ha sufrido varios acontecimientos importantes, como la construcción de la Ciudad Universitaria en sus terrenos e importantes batallas de la Guerra Civil.

Transcurso de la ruta

Desde aquí salimos con las bicis a una altura de 714 metros para rápidamente descender hasta la M30, que está a 596 metros de altura. Bordeando la carretera está el anillo verde ciclista, que usamos hasta llegar a la urbanización Fuentelarreina. Allí tomamos un camino que está al otro lado de un paso elevado y que nos lleva hasta el Club Deportivo Somontes.

Para no hacer la ruta tan sosa le metimos la subidita que hay por la carretera de El Pardo hasta el Club de Tiro (también conocido en Madrid como «El Pichón«), desde donde se puede disfrutar de una bonita panorámica de los montes de El Pardo.

Panorámica desde el Club de Tiro

Panorámica desde el Club de Tiro

El resto de la ruta la aprovechamos para probar los nuevos componentes de Román, que estrenaba horquilla y rueda trasera. Todo funcionando de maravilla y listo para la próxima ruta larga 🙂

En resumen: poco más de treinta kilómetros relajados para rodar tranquilos, en el que el único inconveniente ha sido el frío. Por cierto, dejar para el final la subida de La Dehesa puede no ser muy buena idea si la ruta es algo más complicada 😛 .

El final, como es habitual, con unas cañitas en la terraza de La Paloma. Aprovecho la ocasión para pedirles que nos pongan algo de aperitivo con las jarritas, que a palo seco entran peor 😀

Podéis encontrar esta ruta buscando por fecha en mi perfil de Strava.