Las salidas entre semana molan mucho. Suelen ser salidas que hacemos con menos dificultad que las de los fines de semana y casi siempre solemos improvisar.

Ayer salimos tres de los habituales: Jose Pablo (que ya está mucho mejor de la rodilla), Edu (que viene con unas ganas increíbles) y yo. Y como ya estábamos un poco cansado de Casa de Campo decidimos explorar el Parque del Guadarrama haciendo la ruta Boadilla – Villanueva de la Cañada y de paso probar el plato nuevo que le acababa de poner a la bici el día anterior (un Shimano XT FC-M780 de 42 dientes)

Tramo Boadilla del Monte – Villafranca del Castillo

A las 18:30 apareció JP como un clavo en Boadilla y, tras un par de minutos para montar la bici, salimos al encuentro de Edu.

A las 18:45 ya estábamos rodando hacia Las Lomas, una de las urbanizaciones históricas de Boadilla. Allí está el acceso al Monte Romanillos, una dehesa de encinas propiedad de la familia Fitz-James Stuart y Gómez, emparentada con la duquesa de Alba. Esta finca se hizo famosa hace apenas dos años por un contencioso entre los propietarios y el Ayuntamiento a causa de unos cerramientos que impedían el libre uso de los caminos, aunque eso se solucionó cuando el juez obligó a que se retiraran los obstáculos y se permitiese el paso.

Esta parte resultó bastante relajada, pues transcurre por caminos rápidos que bajan hasta el río Guadarrama. Para cruzarlo es necesario acercarse hasta el puente de la carretera M-503 (Eje Pinar) que nos deja en las proximidades de la urbanización de Villafranca del Castillo tras unos pocos metros de pedaleo.

Nosotros, en lugar de tomar el camino de la derecha hacia la urbanización decidimos salir por el de la izquierda, que lleva al primer «Punto de Interés» de la ruta…

El Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC)

El que no sepa que en Villafranca del Castillo se ubica la estación de la Agencia Europea del Espacio (ESA) puede llevarse una buena impresión. Todavía recuerdo cuando pasé por primera vez por la carretera que lleva hasta allí y de repente aparecen esas antenas, tan fotogénicas todas. No hay una ni dos, sino cerca de una decena. Encontrarte este complejo en medio de esta dehesa de encinas es algo que no te esperas.

La Estación de Seguimiento de Satélites de Villafranca del Castillo (VILSPA) es una de las estaciones más importantes de la red mundial de la ESA. Desde su inauguración en 1978 ha participado en multitud de misiones espaciales de todo tipo y ha jugado un papel clave en el programa científico de la ESA, albergando los centros de operaciones y científicos de algunos de los más importantes telescopios espaciales europeos.

El castillo de Villafranca

Justo al lado del ESAC nos encontramos con el Castillo de Villafranca, también conocido como el Castillo de Aulencia. Se llama así porque junto a él surgió la desaparecida aldea de Villafranca del Castillo, que ahora es la urbanización de lujo que he comentado antes.

El castillo está construido en el cerro Horcajo, entre los ríos Aulencia y Guadarrama. Esta zona es unas de las áreas de mayor valor ecológico del Parque Regional del curso medio del río Guadarrama y su entorno, espacio natural protegido creado en el año 1999.

El castillo es de propiedad privada y, como no se restaura, actualmente se encuentra en un estado de ruina progresiva.

Tramo Aulencia – Villanueva de la Cañada

Como el río Aulencia baja totalmente seco en este tiempo no supuso ningún esfuerzo vadearlo. Inmediatamente después llegamos a una bifurcación, en la que elegimos el camino de la derecha para ir hasta Villanueva de la Cañada bordeando el curso del río.

Poco después nos separamos del Aulencia y empezamos a rodar por una gran finca que tiene varios observatorios para observar la fauna (seguramente jabalíes) y que nos lleva hacia el arroyo del Molinillo.

Este fue uno de los tramos más bonitos del recorrido, ya que rodamos por terreno que en invierno es fácilmente inundable dada su proximidad al arroyo. Los árboles creaban un paraje idílico que dieron fuerzas a Edu para adelantarnos varias veces en su camino hacia Cabezón de la Sal 😀

Unos kilómetros más adelante la arboleda se despeja y deja paso a un gran campo de golf (Club de Golf La Dehesa), que bordeamos hasta entrar en Villanueva de la Cañada. Una vez allí nos pasó lo mismo que a Forrest Gump: como no sabíamos qué hacer decidimos dar la vuelta y deshacer el camino…

Tramo Villanueva de la Cañada – Urbanización El Bosque

Al llegar de nuevo a la bifurcación del río Aulencia tomamos la otra opción: el camino de la izquierda. Este nos llevaría directos a la urbanización La Raya del Palancar, todavía en el término municipal de Villanueva de la Cañada.

Boadilla - Villanueva de la Cañada

Puente sobre el río Guadarrama

Rodando tranquilamente por caminos bien acondicionados y dejando a los lados fincas muy bonitas con grandes extensiones de terreno llegamos hasta el río Guadarrama. Para cruzarlo tuvimos que atravesar un puente «artesanal» que daba algo de miedo por su movimiento. No se quién o quiénes son los encargados de mantenerlo, pero desde aquí quiero darle las gracias por el servicio que prestan a los ciclistas. Si no fuese por este puente habría que cruzar el río por el punte de la M-513.

Después de unas cuantas fotos reemprendimos la marcha rumbo a la urbanización El Bosque, esta ya perteneciente a Villaviciosa de Odón. Lo hicimos por un rápido sendero que hizo que los primeros metros de ascensión se pasasen en un pis pas, circulando a buenas velocidades entre pinos centenarios de gran envergadura y dejando el río Guadarrama a nuestra derecha.

Tramo El Bosque – Boadilla

La última parte de nuestra ruta fue sin lugar a dudas la más dura.

Al entrar en los terrenos de El Bosque cambiamos las pistas de tierra por el asfalto de la ciudad y empezamos a recuperar toda la altitud que perdimos en la primera parte de nuestra ruta. Todo lo que baja, sube 😀 . Tocaba esforzarse…

Las primeras calle de la urbanización las recorrimos sin mayor problema, pero lo mejor estaba por llegar: el muro. Así se llama el tramo de Strava que recorre la calle Río Duero de la urbanización, una larga subida con mucha pendiente que se complica en los metros finales. La cuesta hizo que tuviésemos que sacar lo mejor de nosotros mismos (yo llegué a 190 ppm) para coronarla, pero una vez arriba sabíamos que hasta casa ya sólo había que dejarse caer…

Entramos a Boadilla por la Avda. Duquesa de Chinchón y, tras despedirnos de Edu, rematamos la faena en la plaza del pueblo como Dios manda.

Como siempre, podéis ver más fotos de la ruta en su album de fotos de Facebook.