Estamos en racha. Parece que en la oficina nos estamos animando unos cuantos a sacar la bicicleta todos los fines de semana que podemos, así que estamos de enhorabuena.

Este fin de semana me tocó estar de guardia en el trabajo, por lo que los compis tuvieron el detalle de desplazarse hasta mi zona para que yo pudiera estar cerca del portátil por si tocaba ponerse a currar. Detallazo de agradecer 🙂

A cambio, les preparé una ruta de unos 45 kilómetros que salía del palacio del Infante D. Luis y llegaba hasta los cines Kinépolis, en Pozuelo. Luego regresábamos a Boadilla para acabar haciendo mi ruta de siempre por los dos montes. Un recorrido muy parecido al del Circuito Activate que organiza todos los años Eduardo Chozas.

Primera parte: Boadilla – Kinépolis – Boadilla

Quedamos a las 10:00 para salir desde la recién reformada explanada del lateral del palacio. Allí aparecimos todos: Román, Goyo, Rober, Esteban y Jose (un amigo de Esteban).

Román estrenaba freno delantero y Goyo muñequera de snowboard (estaba lesionado y aún así sacó la bici) . A Rober casi tenemos que sacarle de casa porque andaba buscando excusas continuamente para no venir (aunque él sabe que siempre había querido venir) y Esteban y Jose se animaron a última hora.

Hay que reconocer que la tarde del sábado no hacía presagiar una mañana apacible, pero el día amaneció precioso para hacer algo de deporte: solecito y una temperatura que permitió salir sin el culotte largo. Bueno, menos a Román, que pecó de exceso ahora que puede.

Un par de ajustes y nos pusimos en marcha. La primera subida hasta el restaurante La Cañada ya nos calentó las piernas para bordear los dominios del Banco Santander y llegar hasta Alcorcón por la Venta de la Rubia (los terrenos que iban a convertirse en Eurovegas). Las lluvias de la noche anterior convirtieron unos caminos ramplones en una pequeña trampa de barro, ya que se pegaba a las ruedas y daba algo más de resistencia.

Después de cruzar por debajo de la M40 y pasar a Pozuelo nos acercamos hasta los cines Kinépolis por una zona de cuestas bastante divertida. Allí hicimos una pequeña pausa antes de emprender el camino de vuelta por la zona conocida como Retamares, plagada de caminos divertidos y con una cuesta corta pero intensa que logró elevar mis pulsaciones hasta 197.

Esta vez decidimos evitar el barro de los caminos y llegar hasta Boadilla por los polígonos industriales de Ventorro del Cano y Prado del Espino, vacíos por ser domingo. Una vez en la explanada del palacio, Rober decidió abandonarnos a nuestra suerte. Nos quedaba por completar una vuelta al monte de unos quince kilómetros.

Ruta MTB: Boadilla - Kinépolis

Ruta MTB: Boadilla – Kinépolis

Segunda parte: monte de Boadilla

Esta era la parte más bonita del recorrido, pues transcurre por el monte de encinas de Boadilla.

Saliendo desde la barrera situada en la valla trasera del palacio tomamos el primer desvío a la derecha, cruzando el arroyo del Nacedero y circulando en paralelo a la Calle de San Sebastián. Después bordeamos la valla de la urbanización Montepríncipe y giramos hacia el arroyo de la Fresneda, evitando la subida al hospital.

Una vez allí decidimos no seguir hacia Majadahonda y volver a casa por la vía rápida, porque se nos echaba el tiempo encima y no queríamos renunciar a las cervezas del final 😛

Decidimos llegar hasta la plaza por la Avenida de Adolfo Suárez, observando que las obras del nuevo aula medioambiental frente al palacio avanzan a buen ritmo. La cafetería Coppola fue la elegida esta vez para despedir la ruta y empezar a planificar la siguiente.

Al final, unos treinta y seis kilómetros algo más complicados de lo que parece a causa del barro. Dejamos para más adelante la salida por el otro monte de Boadilla. Una pena no haber pisado terreno en Majadahonda, pues nuestra ruta podía haber pasado por cuatro municipios 😀