Hace un par de meses me decidí a cambiar de una vez las llantas de la bici. Hacía tiempo que tenía compradas las Shimano MT66, pero me faltaba el tiempo necesario para instalarlas (podéis ver el vídeo de la instalación aquí).

Las MT66 son las llantas de Shimano englobadas en la gama SLX. Son un modelo específico para Cross Country, aunque son bastante polivalentes y pueden utilizarse para modalidades un poco más exigentes. Se trata de unas ruedas de gama media-alta.

Las mías son el modelo de 29 pulgadas, pero también las fabrican para bicis de 26.

Son llantas tubeless, con un UST consistente en un fondo de llanta desarrollado por Shimano. Aunque la primera impresión es un poco cutre, el sistema cumple su función perfectamente.

La rueda delantera tiene 24 radios, mientras que la trasera tiene 28 con un trenzado específico. Los radios son rectos, lo que las dota de una rigidez bastante elevada.

El peso no es su punto fuerte. Según el fabricante, la delantera pesa 945 gramos y la trasera 1080 gramos. Aunque no es un peso elevado, tampoco entra en la categoría de llantas ligeras. Es cierto que mejoran bastante a las anteriores que tenía montadas, las Jalco que traía de serie la Big Nine.

Es importante recalcar que son válidas solamente con frenos de disco. Además, estos frenos de disco tienen que ser center-lock (el sistema desarrollado por Shimano), no son válidos los discos de seis tornillos.

Los bujes son Shimano, con rodamientos de cono. Su funcionamiento no es tan silencioso como los que tenía montados, pero su funcionamiento es mucho mejor. Emiten un sonido característico muy bonito.