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¡Reto superado! Madrid Segovia MTB completada

Ladies and gentlemen, me llena de orgullo y satisfacción anunciar que nuestro reto 2015 ya es historia: hemos conseguido completar con éxito la BH Madrid Segovia 2015.

Hace seis meses que planteé a mis compañeros de oficina fijarnos un reto deportivo. Algo que nos llevase más allá y nos diese un motivo para seguir saliendo a hacer rutas los fines de semana, ya que habíamos conseguido formar un grupo ciclista muy majo y estábamos ávidos de aventuras. Juanma (@ciclistabinario en twitter) y Jose Pablo no dudaron ni un minuto y aceptaron la propuesta. Mi amigo Alejandro tampoco. El resto es historia (podéis leer todos los avatares de este reto en el blog).

Hoy me voy a limitar a contar cómo fue la experiencia de la prueba y nuestras reflexiones al terminar.

El previo

La Merida en la ML3
La Merida en la ML3

Cinco de la mañana. Sueño. Despertador. Maldiciones. Legañas como croquetas. Hay que desayunar de dos a tres horas antes, pero es que además tenía que pillar el primer tren de Metro Ligero para salir al encuentro de Jose Pablo, que me esperaba a las 7:00 en Colonia Jardín. Con Chema nos reuniríamos a las 7:45 en Tres Olivos, cerca de la salida. Paliza de transporte público para ir calentando.

Después de mucho dudar, decidí no llevar la mochila de hidratación (no me llevo muy bien con ella) y salir con un par de bidones y unas cuantas barritas por si las moscas. Las llevaba pegadas a la tija por falta de espacio en la bolsa del sillín, pero luego no fueron necesarias porque los avituallamientos fueron abundantes.

Fuimos los primeros del grupo en llegar a Montecarmelo y dejar las cosas en el camión para que nos las llevaran a Segovia. Poco después llegó Juanma, que hizo lo propio. Alejandro iba con lo puesto y no hizo uso del ropero.

En la salida, 2500 participantes dispuestos a dar lo mejor de sí mismos.

Justo antes de la salida me encontré con Alejandro, un ex-compañero que le da mucho a esto de la bici. Iba con la novia y se habían apuntado al grupo Popular para ver cómo iban. Me costó reconocerle vestido de torero 😀

Salida desde Montecarmelo

Salida BH Madrid - Segovia 2015
Salida BH Madrid – Segovia 2015

Como ya sabéis, nos apuntamos en el grupo popular (el último de los tres). Los PRO salían a las ocho en punto, mientras que los OPEN lo hacían quince minutos después y los POPULARES como nosotros a las ocho y media.

Nada más salir se confirmaron algunos de nuestros presentimientos: los caminos del comienzo no admitían este volumen de bikers. Tocó echar pie a tierra, aunque tampoco fue algo exagerado. Fue precisamente en uno de esos parones cuando me encontré con Manu Delgado, otro ex-compañero que le da mucho a la MTB (leed su blog, mola mucho). Esta vez fue él quien me vio. Estaba afrontando la prueba por segundo año consecutivo, aunque me contó que una rotura de fibras le estaba complicando afrontarla en buenas condiciones.

Al reanudar la marcha, Alejandro y yo nos quedamos un poco más rezagados. Juanma, JP y Chema tiraron un poco más fuerte y ya no los veríamos hasta el primer avituallamiento en Colmenar Viejo.

Las primeras conclusiones que sacamos al pasar por los toboganes que hay antes de llegar a Tres Cantos fueron dos: que habría que dosificar muy bien las fuerzas y que el calor iba a jugar una baza fundamental durante el desarrollo de la prueba. Había que controlar esos dos factores.

Antes de entrar en Colmenar Viejo vimos muchos pinchazos. Impresiona un poco ver la cantidad de gente que se apunta a pruebas de estas características y apenas le hace una revisión previa a la bici. Seguro que muchos venían pinchados de casa y no lo sabían, como me comentó mi amigo Manuel…

Avituallamiento en Colmenar Viejo

El avituallamiento de Colmenar Viejo sería el primero de siete (ocho si contamos uno que nos regalaron). Estaba situado en el kilómetro 25, después de un exigente repecho para abrir el apetito. Allí nos estaban esperando Juanma, Jose Pablo y Chema. Este avituallamiento fue bastante completo: agua, bebida isotónica, barritas y geles a discreción.

A partir de entonces, unos kilómetros de llano en paralelo a las antiguas vías del tren hasta llegar a la segunda montonera del día. En el kilómetro 30 tocaba abandonar el trazado del tren para enfilar una ascensión técnica bastante divertida, pero en esta ocasión volvió a suceder lo mismo que antes: el camino era demasiado estrecho y la trialera demasiado técnica para subirla en condiciones. En cuanto uno echaba pie a tierra obligaba al resto a detenerse, así que aquí perdimos bastante tiempo de nuevo. Algunos dicen que media hora, aunque yo creo que no fue tanto.

En esta trialera perdí de vista a Alejandro, que tuvo más problemas que yo para sortear a los demás bikers. Decidí seguir y reagruparnos en el avituallamiento de Manzanares.

Un importante repecho empezó a hacer estragos en el pelotón. Ya se empezaban a ver los primeros ciclistas que estiraban los músculos y, lo peor de todo, se empezó a ver lo guarra que es la gente: muchos envases de geles tirados sin más en plena ruta.

No podemos generalizar nunca, pero hay que ser muy cerdo para tirar los envoltorios al suelo sin más. Quizás esto sea una consecuencia de la masificación que está sufriendo el mountain bike en los últimos años, porque en “los viejos tiempos” esto no era así. ¡Y es que no cuesta nada volver a meterse los desperdicios en el bolsillo y tirarlos en el próximo avituallamiento, narices!.

Avituallamiento en Manzanares el Real

Avituallamiento en Manzanares
Avituallamiento en Manzanares

Al llegar a Manzanares el Real pudimos disfrutar del segundo avituallamiento. Aunque disfrutar, lo que se dice disfrutar, sólo disfrutamos los que llegamos a tiempo, porque se les acabó el agua. Inaudito en una prueba de este tipo: un avituallamiento sin agua. Los pobres chicos de la organización que estaban en el puesto comiéndose el marrón se limitaban a decir que habían ido a por más, pero explícale eso a un participante que viene de meterse cerca de cuarenta kilómetros y aún le restan más de ochenta… Al final apareció el agua (con un retraso importante) y la cosa no fue a mayores, a pesar del cabreo de muchos. En esta ocasión no había barritas ni geles: sólo fruta y agua.

Alejandro apareció al momento. Había tenido problemas en la trialera de subida, que unido al calor que hacía ya a esas horas estaba causando estragos. En ese momento nos dio la mala noticia: había decidido quedarse en Manzanares. Es cierto que por motivos de trabajo no pudo preparar la prueba como le hubiese gustado, pero también es cierto que tenía mucha ilusión en este reto y, personalmente, me entristeció la decisión. Creo que quizás haberle dejado rodar solo hasta Manzanares fue un fallo mío que hizo que se agobiase y no intentase llegar a Cercedilla, pero es cierto que a continuación venía uno de los tramos más exigentes de la ruta. Afrontar tocado mentalmente ese tramo significaba la muerte, con los problemas que conlleva una retirada fuera de los puntos habilitados para ello. No nos quedó otra que aceptar su salida e intentar dedicarle una foto desde Segovia.

A continuación nos esperaba una subida constante hasta Mataelpino. Esta es una vieja conocida, pues ya la hemos sufrido unas cuantas veces gracias a las rutas que nos ha estado preparando Goyo estos meses para ir entrenado. Pistas anchas y mucho kilometraje de falso llano, que hace que te confíes en algunos momentos y no reserves para la subida al pueblo. En plena subida hay una fuente (algo escondida), en la que Jose Pablo y Juanma aprovecharon para refrescarse la cabeza y afrontar unas tremendas zetas justo a la entrada del pueblo.

Avituallamiento en Mataelpino

A tan solo nueve kilómetros del de Manzanares, lo que nos da una idea de la dureza del tramo que dejamos atrás y, lo más importante, del que se nos venía encima: ni más ni menos que el puerto de Navacerrada.

Este avituallamiento volvía a ser líquido y sólido: agua, bebida isotónica, geles y barritas sin límite. Nos iba a hacer falta.

Por entrenamientos anteriores ya sabía que la ascensión a Navacerrada era, para mí, el tramo más exigente que me iba a encontrar hasta Cercedilla, por lo que no dudé a la hora de enchufar el molinillo y subirlo lo más despacio posible. Incluso eché pie a tierra en algún momento. A estas alturas pensaba más en Segovia que en Navacerrada, así que no quería gastar fuerzas que no sabía si iba a necesitar más tarde. Era pronto para quemar las naves.

Juanma se quedó conmigo, mientras que Jose Pablo y Chema se adelantaron una vez más. En general creo que los cuatro íbamos bastante bien de fuerzas, ¡pero a JP y a Chema se les veía muy bien!. Javi dijo hace poco que Jose Pablo parecía un reloj suizo sobre la bici, y la verdad es que razón no le falta. Y Chema venía a esta prueba después de haber superado los 10000 del Soplao. ¡Casi nada!

Una vez superada la subida de Navacerrada ya sólo quedaba bajar hasta Cercedilla, donde estaba situado el avituallamiento principal. Aquí se detiene el cronómetro y los participantes tienen un tiempo para comerse la paella que daba la organización.

Cercedilla: primera mitad superada

Paella en Cercedilla
Paella en Cercedilla

La llegada a Cercedilla fue bastante buena. Se agradecía un poco de aire fresco en la bajada, la verdad.

Al llegar a la plaza tuvimos suerte y no nos tocó esperar mucho para que nos diesen la paella. Un plato de paella y un botellín de agua para el que algunos tuvieron que esperar bastante tiempo, como se escuchaba en las mesas que habilitaron para comer. Lo bueno es que los chicos de Nutrisport tenían barra libre de isotónica en su camión, que me salvó la vida. Les debo un abrazo.

Aquellos que estaban un poco justos de fuerzas pudieron darse un masaje gracias a la gente de PhysioRelax, que tenían un chiringuito montado en la plaza para todo aquel que lo necesitase.

Al rato nos comunicaron por megafonía que el tiempo para cerrar el control de tiempo en Cercedilla estaba a punto de cumplirse, por lo que tocaba sacar fuerzas de flaqueza y seguir hasta Segovia. Ahora empezaba la heroica: el Alto del León.

En mi opinión, la parte más dura de la prueba sin lugar a dudas. Ocho kilómetros de una subida con una pendiente demoledora que no se atragantaron tanto como el calor que hacía. Y es que meter esta subida en pleno mediodía me parece algo demasiado improvisado. Ya os contaré mi opinión al final de la entrada, en el apartado de reflexiones.

En esta subida me sorprendió ver la cantidad de gente que circulaba en sentido contrario a la marcha. No caí en el momento, pero Juanma me lo aclaró: la gente se estaba dando la vuelta y volviendo a Cercedilla. Una criba importante si además tenemos en cuenta la cantidad de participantes que había estirando en ambos lados de la pista.

Avituallamiento en el Alto del León

Ya estábamos por el kilómetro 77 y tocaba avituallamiento líquido y sólido. Como siempre, bebida y geles a cascoporro. Aunque estábamos tocados por el esfuerzo, habíamos superado la parte más dura del recorrido y los pensamientos positivos empezaban a acumularse en nuestra cabeza.

Pero estábamos engañados. Lo que venía a continuación nos haría bajar de la nube. Tanto tiempo esperando una bajada para que los organizadores tuviesen a bien regalarnos “la trialera del infierno” 😀

Nada más salir del avituallamiento llegó una bajada rapidísima plagada de baches. Los que no hubiesen llevado bidón de casa podían haber cogido uno de los muchos que nos encontramos tirados 😛 Después de esto, la trialera. Lo simpático es que justo al empezar había una chica de la organización que nos animaba diciendo que “sólo nos quedaban tres kilómetros de bajada“, pero lo que no nos dijo es que íbamos a tardar lo mismo que en la subida.

Una vez superada la trialera vino la que para mí fue la zona más fea del recorrido, que era la que transcurría en paralelo a la autopista AP-61 y pasaba por Los Ángeles de San Rafael y La Estación. Aquí no había ni un árbol que diese algo de sombra, menos mal que el cielo se había cubierto porque aguantar por aquí las temperaturas tan elevadas de antes hubiese supuesto unas cuantas bajas.

Por muchas zonas rodábamos por terrenos en los que las hierbas habían crecido considerablemente. Se notaba que por ahí no había pasado una bici desde hace tiempo. También tuvimos que vadear algún que otro arroyo. Menos mal que la organización nos regaló un avituallamiento fantasma entre el kilómetro 77 y el 102, que es dónde se encontraba situado el último antes de llegar a Segovia. Nos vino de perlas para afrontar el último repecho, largo y tendido.

La pega es que en este tramo hubo muchas partes en las que ir sobre la bici era realmente complicado. No creo que muchos pasasen subidos en sus monturas en varias cuestas que nos encontramos. Costaba pasarlas de pie…

La anécdota de esta parte de la carrera vino cuando me apareció un ruido metálico al bajar con la bici a toda pastilla. En principio pensé que se me había ido algún retén de la horquilla, pero varios kilómetros después descubrimos que lo que pasaba era que se había rasgado mi bolsa del sillín. El ruido lo hacía una botella de CO2 al golpear la tija en las bajadas. Menos mal (ya estaba pensando en una reparación de las caras, je je je). El pobre Juanma se ofreció para cargar con la bolsa (que pesaba lo suyo) en su camelbak. Le debo una…

Avituallamiento del km 102

Penúltimo avituallamiento
Penúltimo avituallamiento

El penúltimo avituallamiento y el último antes de Segovia. Aquí ya éramos imparables. Íbamos rezagados, pero aún quedaba cuerda para llegar hasta la meta. Más sabiendo que lo que venía a continuación era cuesta abajo.

Esta parte del recorrido nos dimos el lujo de hacerla a toda pastilla, apretando con odio el pedal para llegar cuanto antes a Segovia. Poca historia.

Entramos a Segovia por el Camino de las Baterías (llamado así por los cuarteles militares que hay). Ahí estaba el final de la zona cronometrada y el centro de lavado de Bosch, en el que había tres máquinas de presión con las que pudimos lavar las bicis y entrar en la zona del acueducto como unos señores.

Entrada en Segovia

Unos repechitos sin importancia nos llevaron hasta el acueducto, donde los aplausos de la gente nos llevaron en volandas hasta la línea de meta.

Como nota curiosa decir que fuimos los últimos en entrar dentro del plazo oficial de doce horas. Yo entré con 11:59 y el siguiente ya pasó de las doce horas sobre la bici. Mucho tiempo, pero nuestro objetivo siempre fue terminar la prueba.

Medallita, foto en el podio y exaltación de la amistad en la línea de meta. Después, la cruda realidad: salir pitando a la estación de Renfe para pillar el último tren con destino Madrid. No nos dio tiempo a disfrutar del avituallamiento de Segovia (pasta) ni de la reconfortante ducha, así que tuvimos que improvisar unos bocadillos del bar que hay frente a la estación (que para más cachondeo pillaba en el lado contrario de la ciudad) después de recoger las mochilas en el camión – ropero de la organización.

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Mis reflexiones sobre la BH Madrid – Segovia 2015

Cortito y al pie: mal.

Como he dicho anteriormente, la organización me pareció mala. Es verdad que pocos días antes de la prueba se pusieron las pilas con la información: mandaron un par de correos con la info y poco después mandaron el track (que, por cierto, tuvieron que reenviar porque lo hicieron mal en un primer intento).

A la hora de recoger los dorsales todo fue bien. Los de La Grupetta fueron muy profesionales y, a pesar de tener que desplazarte hasta Alcobendas, todo fue bastante bien.

En mi opinión hubo dos partes bien diferenciadas. La primera de ellas llega hasta Cercedilla por un recorrido conocido de la edición anterior, salvo la parte nueva para evitar el puente de La Marmota. La segunda parte sería la comprendida entre Cercedilla y Segovia, claramente improvisada si nos limitamos a ver los terrenos por los que nos metieron.

De la primera parte destacaría como punto negativo el avituallamiento colocado en Manzanares, ya que muchos participantes tuvieron que esperar mucho tiempo a que llevasen más agua (por lo visto se agotó).

Bocadillo en la estación
Bocadillo en la estación

También hubo un par de embotellamientos: el primero de ellos al poco tiempo de empezar, al pasar bajo las vías del tren y la autopista M40. Algo lógico, ya que era un punto muy cercano a la salida. El segundo embotellamiento ya fue algo más molesto: justo al abandonar el camino paralelo a las vías del tren una vez pasado Colmenar y enfilar un sendero estrecho de subida. Aquí hubo que esperar casi media hora, como os he comentado anteriormente. Sin duda, algo que al ser la segunda edición se tenía que haber subsanado.

La segunda parte no me gustó nada. A mí me dio la sensación de que el que la diseñó lo hizo poniendo los waypoints a mano en Google Maps directamente 🙂 La subida del Alto del León fue mortal a esas horas, ya que las temperaturas eran infernales. La organización podría decir que es imposible controlar la hora a la que pasan todos los participantes, pero si comparas esta subida con la de La Fuenfría, plagada de sombra de sus pinares, se te caen “los pelos del sombrajo”.

Las trialeras de después creo que sobraban. Es cierto que eran muy bonitas y divertidas, pero creo que a esas alturas de la prueba eran más peligrosas que otra cosa. Cuando llevas tantos kilómetros acumulados y lo único que quieres es mantenerte en equilibrio es muy complicado maniobrar en estos obstáculos. Casi todo el mundo echó pie a tierra y las superó andando.

Algunos tramos de la segunda parte eran directamente NO CICLABLES. Se te va a hacer bola, decían… La bola te la vendían hecha, no había que hacerla. No puedes vender un formato de prueba con un recorrido que vas a cambiar a poco más de un mes de la prueba (el recorrido inicial iba por La Fuenfría en vez de por el Alto del León, como he dicho) por no tener el permiso de los gestores del Parque Nacional del Guadarrama. Eso es una auténtica CHAPUZA.

Creo también que los avituallamientos no estaban a la altura de una prueba que cuesta 45€.

A su favor diré que había asistencia sanitaria en todos los avituallamientos e incluso más, pues encontré algún puesto en medio de la ruta por si acaso.

Mi opinión no ha sido positiva, lo siento por Last Lap (empresa organizadora del evento). Creo que todos estos errores en una segunda edición deberían haber sido subsanados, pero no ha sido así. Punto negativo.

Me siento muy contento por haber llegado a Segovia. No había hecho una ruta tan larga nunca y no sabía cómo iba a responder mi cuerpo, pero ir acompañado de tan buenos compañeros me dio alas. No obstante, el año que viene no pienso repetir.

Una mención de honor para nuestro compañero Jorge, que no pudo venir con nosotros pero sí que se animó a conseguir su reto personal: se hizo los 100 kilómetros en 24 horas. A la tercera fue la vencida, finalmente. Enhorabuena.

Reto solidario para Aldeas Infantiles

Ponche Segoviano de Juanma para celebrarlo
¡Ponche Segoviano!

Sin lugar a dudas, la mejor noticia del día es que superamos el reto solidario y donamos 400€ a Aldeas Infantiles en nombre de todos los que nos apoyaron. Muchísimas gracias a tod@s en nombre de Jose Pablo, Juanma y un servidor. De verdad que esto hizo que mereciese la pena.

Para terminar este ladrillo que os he soltado me gustaría hacer algo que no suelo hacer al final de mis posts: dedicatorias. Y es que este reto me ha llegado al fondo del corazón y me gustaría dedicar esta victoria (porque es una victoria) a mucha gente:

  • A mis padres en primer lugar. Se que no leerán esto, pero quiero dedicarles esto porque los dos lo han pasado mal recientemente al perder a seres muy queridos.
  • A Conchi y a Nora, que han pasado muchos días sin marido y sin padre respectivamente. Esto de entrenar es duro 🙂
  • A mis compañeros de ruta: Alejandro, Chema, Jose Pablo y Juanma. Putos cracks (perdón por los tacos, pero estoy exultante).
  • A mis compis de entrenamiento: ellos saben quiénes son (Rob, Javi, Jorge, Goyo, Diego, Román, Juanan, Esteban, Jaime, Herme…)
  • A toddos y cada uno de los que habéis donado en nuestro reto solidario. Sois muy grandes y lo que habéis hecho es muy importante para todos esos niños que recibirán vuestra ayuda. Muchas gracias de corazón.
  • A mis compañeros de oficina, a los que este jueves dejaré de ver tan a menudo (Manu, que sepas que ostentas el record de permanencia a mi lado).

Y nada más, que me pongo melancólico. Gracias por leerlo todo y llegar hasta el final.

El album de fotos de Facebook lo tenéis aquí, y aquí el recorrido en Strava.

Comentarios (28)
  1. JoXeTe dice:

    Por mucho que leas no te haces a la idea de lo que es esto hasta que lo haces … Como sabes he tenido el placer …(silencio) … de completar la edición 2016. Yo diría que hay 3 partes, Madrid-Cercedilla, Cercedilla-Alto del León, y Alto del Leon-Segovia. Que decir de esta tercera parte que no hayas dicho …. Solo una vez me había visto en una de estas (bajando de canencia por la GR-10) y me había perjurado que la última … pues me encuentro una bajada de trampas mortales de piedras mojadas y barro, mucho barro …. Como bien dices tarde más en bajar que subir el Alto del León ….Y luego las infumables cuestas que ni andando … Yo ya estaba preguntando la hora a cada chico de la organización que veía … Menos mal que todo acabo sobre el km 108 y disfrute los últimos 9km de una bajada/llaneo en el que íbamos a + de 20km/h de media … Al final entrada en Segovia y unas lagrimitas de emoción a realizar la bajada por los escalones del acueducto y ver a la familia esperándote. Al final 117Km y casi 2400m en 9 horas y 26 minutos.

    1. Jose dice:

      La verdad es que el recorrido a mí no me gustó nada a partir de Cercedilla. Si conoces la zona de Fuenfría sabrás que no hay color con la “improvisación” que hicieron el año pasado.
      Por lo que veo insisten en tropezar con la misma piedra. Una pena.
      Eso no le quita mérito a lo que has conseguido. EL alto del León es duro de narices. Y, como veo que hemos hecho más o menos el mismo tiempo, supongo que habremos pasado sobre la misma hora por él. Infernal, ¿verdad?
      Enhorabuena, Joxete. Una buena muesca para el revolver.

  2. Enhorabuena BIG JOE!!! Obviamente con mayúsculas por haber completado la Madrid-Segovia. Desde mi humildad, espero haber puesto mi pequeño granito de arena.
    El próximo año os recomiendo la Valles de la Alcarria, 124km y 2300m de desnivel pasando por los 7 valles de la Alcarria y el paso de 9 puertos.

    1. Jose dice:

      Hola, Luis!

      Me ha hecho mucha ilusión ver tu comentario por aquí. Que sepas que tu granito de arena no ha sido tan pequeño como dices: ha habido un antes y un después de mi visita a tu “consulta”, je je je.

      Tengo que verte pronto. ¿Recuerdas aquello de invertir la potencia? Pues eso. Además, hace un par de meses tuve que cambiar el sillín y la tija. Aunque lo coloqué lo más parecido posible a como lo dejaste tu, quería que le echases un vistazo.

      Un saludo y muchas gracias por tu comentario, Luis!

      1. Cuando quieras Jose!!! Comprobaremos la posición y bajaremos la altura del manillar, con lo que seguro que sacamos algún Watio extra.

  3. Carlos dice:

    Suscribo todo lo que dices. Salí a las 8.15 y llegué cuando el reloj marcaba 11.15 en Segovia. Enhorabuena por completarla.

  4. Natxo dice:

    Enhorabuena Josete. Leyendo esto casi doy las gracias a la organización por quitaros La Marmota; yo la hice en otra carrera y el descenso hasta el puente lo hice a pie porque no me veía tan hábil de bajar por un empedrado como ése. Tengo pendiente hacer alguna salida contigo, pero nuestras zonas de influencia están algo lejos.

  5. JoXeTe dice:

    ¡¡¡ Enhorabuena Campeones !!! Menuda envidia me habéis dado. A ver si para la próxima estoy en forma…

    1. Jose dice:

      ¡Muchas gracias, Joxete!

      Ya sabes lo que toca: prepararse para sacar la bici de nuevo

  6. Jorge dice:

    Video acojonante, donde se ven tramos que están puestos al azar….

    1. Rob dice:

      Lo del vídeo es alucinante. Lo ves y parece hasta fácil cuando te resumen 12 horas de pedaladas en 6 minutos. Lo del Puerto del león no tiene nombre. Se ve desde la Go Pro que es infernal y las trialeras de Colmenar que no lo parecen cuando en realidad son chungas de pelotas. Igual el plan es que nadie repita y así cada año va gente nueva…

      Brutal el display con el 11:59:50 al pasar por el acueducto

      1. Jose dice:

        El display es brutal de lo exagerado 😀

        Al final reales fueron menos: 11:14 creo…

  7. Maxi dice:

    Yo llegue con el 12:00:01 en el marcador, era mi primera ruta larga. El problema fue mio por no entrenar lo suficiente pero el tramo Alto del Leon – Segovia era interminable (todo bajada decian ……). Demasiado calor y con tirones desde la subida a navacerrada.

    Nos cruzariamos muchas veces…..

    1. Jose dice:

      Seguro que nos cruzamos, Maxi.

      Nosotros llegamos los últimos antes de las 12 horas. De hecho, creo que te ví cruzar la meta 🙂

  8. goyo dice:

    Lo peor de la ruta se intuye: no dar tiempo a hincharse a cervezas después.

    Y un añadido: una ruta lineal que te aleja tanto del punto de partida, y en la que mucha gente va a terminar a las mil, habría sido un detallazo que se hubiese facilitado un servicio de transporte de vuelta al punto de partida para quien lo solicitase. incluso teniendo que pagar una parte o todo, pero que te lo den organizado. que para eso cobran una pasta

    Sois grandes

  9. Jose dice:

    Por cierto, ¿nadie va a decir nada de la nota de prensa?

    Un montón de medios han publicado la noticia el sábado con el mismo texto. Se ve a la legua que ha sido la organización la que ha pasado la nota. Pero hata eso lo han hecho mal, pues en todos lados pone que la ruta pasó por Fuenfría y no es así. Mirad en El Mundo, por ejemplo…

    Desastroso. Un fallo que lo resume todo 🙁

  10. Borch dice:

    Perfecta descripción de la prueba, de las sensaciones que vivimos, de lo malos (muy malos) y buenos momentos… y de la satisfacción que experimentamos al llegar (por fin) a la línea de meta.

    1. Jose dice:

      Efectivamente, Borch.
      Disfrutamos a pesar de los palos en las ruedas 😀

  11. Miguel dice:

    Al final como vosotros, mi cuñado y yo por segunda vez consecutiva decidimos hacer este reto, apuntándonos cuando se subia por Fuenfria, que fue la parte que más nos gusto del año anterior.

    Conseguimos llegar a meta, de la mitad para atras, ya que nuestro objetivo siempre es llegar sin importar donde. Desde Cercecilla a Segovia se nos hizo pestosa y aburrida. Me gustan las trialeras pero como bien dices, no después de setenta y tantos kilometros, y con tanta gente que es dificial hacer la subido en la bici. La subida al puerto de los Leones, subiendo al mediodia sin un arbol fue durisima, de piernas me encontraba bien pero totalmente deshidratado y eso que no hacia más que beber agua. Del puerto de los Leones a Segovia aburrida, recorde mucho el año anterior bajando a Segovia.
    La cantidad de envases de geles, barritas, botellas de agua, como puede haber todavia gente tan guarra y con tan poco respeto al medio ambiente, y más si lo que nos gusta es la naturaleza.
    Igual que vosotros, el año que viene si es el mismo trazado no pienso hacerla.
    Un saludo para todos aquellos que han participado.

    1. Jose dice:

      Gracias por comentar, Miguel.
      Me alegra ver que no somos los únicos que pensamos así. Una pena, porque a esta prueba le sobra “empaque”. Podría ser una aventura en mayúsculas…

  12. Jose Pablo dice:

    Coincido en todo lo que dice Jose en este post, una prueba de esta dureza debería estar mejor organizada. No obstante, pasamos por alto los defectos de la organización y lo pasamos lo mejor que pudimos; total, ya estábamos embarcados en esto y lo último es desistir.
    Como recuerdo me quedo con lo fuertes que íbamos terminando la marcha, más de un participante nos animaba cuando nos veían subir esos cuestones aún con tanta fuerza.
    La anécdota fue que intentando parecer humilde, subiendo una cuesta, le dije a un biker que iba a pie que estaba tirando ya mis últimos cohetes, me contestó que para la cuesta siguiente iba a necesitar una traca, jaja.
    En fin que incluso con todo en contra conseguimos terminar y pasarlo bien.

  13. jha dice:

    Aunque más de alguno iba con ciertas dudas, yo estaba convencido de que llegaríais. El día del sabado andaba pensando …. ¿¿¿donde estarán estos tios grandes??? me falto un buen drone para seguiros.

    Nada chicos, felicidades y este fin de semana a descansar que os lo mereceis !!!

    1. Jose dice:

      Gracias, Javi.
      Sabes que a la próxima te tienes que apuntar…

  14. Rob dice:

    ¡¡Máquinas!! Si habéis podido con esto ya podéis con cualquier cosa. Me han comentado otros compis que la han hecho (no como yo que ya dije que la iba a volver a hacer su prima) que la bajada esa ha sido mortal. Me han comentado que hubo gente que se dejó los dientes ya en las primeras subidas de al lado del Cercanías así que me imagino el resto. 2500 bikers por esos caminos son muchos bikers.

    Te ha quedado un buen tocho el post pero si hay un post que lo merecía era este.

    “Go big or go home”. Está vez le viene al pelo. Enhorabuena a todos los que lo habéis conseguido y a todos los que lo han intentado

    1. Jose dice:

      Rob, tu nos has ayudado mucho a conseguirlo. Parte de esto es tuyo (otra vez, porque ya lo fue el año pasado también).
      Gracias por todo.

  15. Juanan dice:

    ENHORABUENA A TODOS .. Que tíos mas grandes sois todos, terminar esa carrera, con tantos Kilómetros, terreno complicado,calor …etc para mi es de ser un Superhéroe.

    En fin muchas felicidades a todos los que habéis participado y finalizado la carrera , un bonito gesto lo de recaudar dinero para Aldeas Infantiles.

    sois unos CAMPEONES

    1. Jose dice:

      Gracias, Juanan.
      Como digo en el post, parte de esto es tuyo también. Siempre nos has apoyado mucho en la ofi y has estado en primera línea.
      El superclase eres tú.

  16. Jorge dice:

    IMPRESIONANTE. Tanto los retos conseguidos, el dinero recaudado para Aldeas Infantiles, así como haber terminado la carrera y en tiempo. Sois unas máquinas.

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