El reto del año pasado dejó poso y muchas ganas de repetir la experiencia. Por eso, el Camino de Santiago Portugués ha sido elegido como el reto de este año. Además, será el primero fuera de nuestras fronteras.

¿Por qué el Camino de Santiago Portugués?

Pues fueron dos los motivos que me llevaron a escoger esta variante del Camino de Santiago. Empecé a considerar la opción de Portugal cuando Jose Pablo volvió de sus “tardías” vacaciones de verano por el Algarve portugués. Volvió hablando maravillas de los pueblos que se había encontrado y lo bonito de sus paisajes, tanto que decidimos “apuntarlo en el debe” para ir a visitarlo algún día.

El paso definitivo llegó cuando hace poco coincidí en una boda con un familiar “muy allegado” a la Asociación Galega de Amigos do Camiño de Santiago (AGACS) que, ante mi pregunta sobre qué ruta del Camino de Santiago me recomendaba para hacer el año que viene, no dudó en contestarme que el Camino de Santiago portugués. Así que la suerte estaba echada: tocaba visitar el país vecino para comprobar con nuestros propios ojos que tantas alabanzas eran merecidas.

El tiempo total para realizar nuestro camino será similar al de este año: una semana (más o menos) para realizar los 242 kilómetros que separan Oporto de Santiago de Compostela y volver de nuevo a Madrid con las bicicletas. Si el reto en 2017 supuso todo un reto de logística, en 2018 se verá aumentado.

Primer boceto de itinerario

Esto que os voy a presentar a continuación es sólo un primer esbozo de itinerario. Habrá que definir en futuros “cónclaves” el recorrido se afrontará en cuatro o cinco etapas:

Etapa 1: Oporto – Barcelos (53 km). Con paradas recomendables como la Iglesia de Águas Santas en Maia o la Iglesia de São Pedro de Rates. En Barcelos tendremos diversos puntos de interés, como el Templo do Bom Jesus da Cruz, el Pelourinho, el jardín das Barrocas o la Iglesia de Nossa Senhora do Terço.

Etapa 2: Barcelos – Rubiães (51 km). El Pazo do Marqués o la Iglesia de Nossa Senhora da Guia, en la población de Ponte da Lima, serán nuestros primeros objetivos. La Iglesia de Misericórdia en Viseu también es un punto de interés. Tras llegar a Rubiães podremos visitar la Iglesia de São Pedro.

Etapa 3: Rubiães – Redondela (53 km). Primer fin de etapa en territorio gallego. Lo más destacado de ese día será la ciudad de Tui, con la Capilla de San Telmo, la Catedral de Santa María, el Convento de las Clarisas o los Jardines de Troncoso. Ya en Redondela encontraremos los Jardines del Parque de la Alameda o el convento de Vilavella.

Etapa 4: Redondela – Caldas de Reis (41 km). Pontevedra será la ciudad más importante de esta cuarta etapa. El Santuario de la Peregrina o las ruinas de la Iglesia de San Domingos deberían ser visita obligada. Una vez en Caldas de Reis, se pueden realizar visitas al Jardín Botánico y Carballeira, la Iglesia de Santa María de Bemil o  la cascada en el paseo de Segade.

Etapa 5: Caldas de Reis – Santiago de Compostela (44 km). El objetivo será disfrutar de la llegada en la Plaza del Obradoiro y sentir la satisfacción de haber cumplido el objetivo.

Continuará…