¡Casi un año se han tirado las Shimano MW7 en un armario esperando a ser estrenadas!. Después de unos meses de prueba en condiciones invernales, ha llegado el momento de comentar mis opiniones.

Las Shimano MW7

Hace un año, aprovechando las ofertas de enero y cansado de los tediosos cubrebotas, me decidí a comprar unas botas de invierno. Tras mirar muchos modelos, los finalistas fueron las Northwave Celsius y las Shimano MW7, que resultaron las ganadores a la postre.

Tardé tanto en estrenarlas porque estuve esperando para que Luis, mi amigo de Biomecanica 3D, les pusiese las calas en la posición ideal. Con una lesión de rodilla como la mía es mejor no jugársela.

Ahora, casi un año después, aprovechando la llegada de las bajas temperaturas y las lluvias, era la ocasión de hacer debutar a las zapatillas de invierno. ¿Y sabéis qué? Pues que una vez te pruebas calzado específico de invierno ya no quieres otra cosa en los pies. Se acabaron la peleas con los cubrezapatillas.

Impresiones

Aislamiento térmico

Las he probado con lluvia y con frío (de unos -3ºC en algunos casos) y tengo que decir que han estado a la altura. El botín de neopreno y el recubrimiento de la membrana Gore-Tex hacen un trabajo estupendo y consiguen aislarnos del frío, si bien en algunas rutas largas he notado un poco de “fresco” en las puntas de los dedos. Nada incómodo. Las plantillas van recubiertas de un tejido aislante tipo polar, lo que aporta un plus de calidez.

Aislamiento contra el agua

El aislamiento contra el agua es bastante bueno aunque, como en todas estas botas, su punto débil es el collarín superior. A pesar de ir muy ajustado a la pierna, si los calcetines van ligeramente expuestos al agua las botas no impedirán el “efecto madalena” y que los calcetines se humedezcan. Contra eso lo único que se puede hacer es llevar un pantalón impermeable por fuera del collarín.

Interior Shimano MW7

Interior Shimano MW7

Estructura de la zapatilla

El ajuste de las Shimano MW7 es excepcional. Una vez en los pies, la bota es amplia y muy cómoda. Esta amplitud nos permite poder llevarlas con calcetines gruesos de invierno. Ponérselas no es una tarea sencilla, ya que hay que lidiar con el cierre rápido, una tira de velcro y después colocar un cubrecordones y el propio cierre de velcro del collarín. Pero, una vez puestas, el aislamiento contra el polvo, piedras y agua es muy, muy bueno.

Suela Torbal

Me da la sensación de que las Shimano MW7 se diseñaron con el enduro en mente, ya que muchos de sus elementos son compartidos con otros modelos de Enduro y Trail de la firma japonesa. Como por ejemplo, la suela Torbal. Torbal viene de Torsional Balance, una suela que mejora el equilibrio y el control de la bicicleta al permitir que la sección del talón se pueda mover lateralmente, a la vez que optimiza la eficiencia de pedaleo en el punto de unión entre la suela y la cala.

Aparte del uso de la suela Torbal, los componentes utilizados proporcionan un agarre muy bueno en terrenos húmedos y rocosos, muy propios del invierno. Los tacos son de goma más blanda en la parte delantera para mejorar la tracción, mientras que el uso de zonas más duras en el talón y zonas de contacto del pedal hacen mejorar su durabilidad.

El peso

Esto, que para muchas cosas es positivo, también puede ser un punto negativo. Y es que no son las zapatillas más rígidas del mercado (tampoco es su fin). Y tampoco son lo que se dice ligeras. Hay que decir que, aunque parezcan un modelo más orientado al enduro como he dicho, esto no las inhabilita para rendir bien en disciplinas como el XC…

Pare terminar, decir que cuentan con numerosos detalles reflectantes para mejorar la visibilidad en los oscuros meses invernales.

Conviene estar atento a Amazon, ya que de vez en cuando las tienen en oferta.