Diciembre fue el mes en el que estrené el rodillo que tenía apalancado desde Abril. Como mi pulsómetro no me valía, me decidí a comprar el nuevo Polar OH1 en Amazon. Todo un acierto.

El Polar OH1 es un brazalete que sustituye a las tradicionales cintas pectorales para registrar la frecuencia cardíaca. Al ser un brazalete, la versatilidad, comodidad y simplicidad es mayor respecto a las bandas de pecho.

Siendo sinceros, si lo que buscamos es precisión a la hora de medir las pulsaciones hay que asumir que no hay nada mejor que una cinta pectoral. Actualmente, mi combinación “habitual” cuando no estoy con la bici (ahí uso el Polar V650) es un Polar M400 con la banda H6 ó H7. He podido probar algunos relojes con sensor óptico, pero el movimiento continuo y una tasa de refresco menor hacen que la lectura del pulso no llegue al nivel de cualquiera de esas dos bandas pectorales. Lo sensores ópticos necesitan estar en contacto continuo con la piel para poder leer el pulso, por lo que las unidades colocadas en la muñeca tienden a ser menos precisas debido a los movimientos propios de actividades deportivas como el running.

El Polar OH1 creo que viene a situarse en ese  hueco existente entre los sensores ópticos de los relojes y las bandas de pecho. El brazalete usa el sistema de seis leds que ya está usando Polar en otros dispositivos, con la ventaja de que puede situarse en la parte inferior o superior del brazo, a nuestra elección. Esto hace que el movimiento sea menos agresivo que en la muñeca, lo que unido a su cinta elástica hace que la pérdida de contacto de los leds sea casi inexistente.

Además, el hecho de poder colocarlo en la parte alta del brazo (por debajo del biceps) hace que sea una muy buena opción para llevarlo en deportes que requieran movilidad en la muñeca. O llevarlo en actividades con guantes, como el MTB en invierno.

Un punto negativo que he notado con el uso es que la batería se descarga rápidamente si el sensor no se usa durante un tiempo. Estando apgado, en ocasiones me he encontrado que al ir a usarlo después de una semana sin hacerlo la batería estaba a cero. Además, después de cada carga toca hacer una primera sincronización para que el teléfono lo reconozca. Esto no se si será un fallo que se corregirá a posteriormente con alguna actualización de firmware…

Modos de funcionamiento del Polar OH1

Modo sensor

El Polar OH1 utiliza la tecnología bluetooth smart para transmitir el pulso. Esto lo hace compatible con infinidad de dispositivos modernos (los antiguos “solían” utilizar la tecnología ANT+) y con casi cualquier smartphone. Obviamente, funciona con todos los pulsómetros de entrenamiento, dispositivos y cycling computers de Polar compatibles con Bluetooth, pero si tenéis un Garmin deberéis aseguraos de que este admita bluetooth. Los de Garmin eran firmes defensores del ANT+, aunque ya se están cambiando de bando poco a poco…

Funcionamiento con aplicación

El Polar OH1 transmite el pulso cardíaco en tiempo real a casi cualquier aplicación de fitness, tanto en teléfonos iOS como Android. Yo lo he probado con Strava, con MyEtraining (de Elite) y con Polar Beat , con la que se integra a la perfección. Con el Polar OH1 y Polar Beat puedes ver los datos de frecuencia cardíaca en directo en la pantalla del teléfono y recibir indicaciones de audio en los auriculares durante el entrenamiento.

Modo offline

La mejor característica bajo mi punto de vista. Y es que si prefieres salir a entrenar sin pulsómetro ni teléfono, el Polar OH1 lleva una memoria interna que puede almacenar hasta 200 horas de datos de entrenamiento. No he llegado a comprobar que caben tantos entrenamientos, ya que siempre lo sincronizo al terminar el mío y se libera la memoria, pero eso es lo que almacena según Polar. Al terminar de entrenar puedes sincronizar tus datos fácilmente en Polar Flow, a través de Bluetooth o con tu ordenador mediante el adaptador USB.

Cuando se usa en modo offline la batería dura mucho menos. Según Polar, el OH1 da hasta 12 horas de entrenamiento con una sola carga, pero cuando lo uso en modo offline diría que ronda las 4 horas como mucho. La carga es rápida, eso sí. Basta con sacar el sensor del brazalete y colocarlo en el adaptador que viene incluido para enchufarlo a un USB

Lo bueno del modo offline es que transmite el pulso a un dispositivo (el rodillo en mi caso) mientras graba la sesión en memoria. Gracias a esto, cuando acabo el entrenamiento en el rodillo puedo sincronizar el entrenamiento guardado en la memoria con Polar Flow y así tengo el histórico en todas mis aplicaciones (MyEtraining sincroniza todos los datos del rodillo con Strava y el OH1 se encarga de Polar Flow).

Especificaciones

Medidas:

  • Peso Sensor 5 g, brazalete 12 g
  • Altura 9,5 mm
  • Diámetro 29,85 mm
  • Brazalete Tamaño M-XXL, lavable a máquina

Compatibilidad con dispositivos móviles iOS (iPhone 4S y posteriores) y dispositivos móviles Android con Bluetooth 4.0 (Android 4.4 y posteriores), así como

Actualizaciones de firmware a través de Polar Flow.

Memoria integrada de 4 MB. Almacena hasta 200 horas de entrenamiento.

Batería recargable de polímero de litio de 45 mAh. Unas 12 horas de funcionamiento en modo sensor.

Resistente al agua 30 metros.