Hay tres tipos de portabicicletas: de bola, de portón y de techo.

Para mí, los mejores son los de bola. Se llaman así porque van anclados a la bola del remolque. Son los más aparatosos, pero también son los más cómodos y los más seguros. Aunque tienen el inconveniente de que es necesario tener hecha la instalación de la barra de remolque con todas las conexiones eléctricas para las luces y la matrícula, no conozco a nadie que tenga uno de estos que se haya quejado de su funcionamiento.

Los de portón van anclados al portón del maletero (lógico, ¿verdad?). Este tipo de portabicicletas tienen la ventaja de que tienen menos resistencia al aire que los de techo y resultan más económicos que los de bola, pero tienen inconvenientes: son los más difíciles de adaptar a la normativa de tráfico (aunque últimamente se han relajado a la hora de multar) y son difíciles de acoplar a coches tipo berlina.

En mi caso necesitaba un portabicicletas de techo, pero con una complicación añadida: tenía que servir para una bici realmente grande (una Merida 29er talla 23). De las pocas opciones que manejaba era la del Thule ProRide 591 la que más me convencía, pues según dice su publicidad es el único portabicis de techo capaz de cargar con bicis de hasta 20 kg con cuadros de hasta 100 mm de grosor.

Thule es una marca sueca que está especializada accesorios para transporte. Es cierto que no es barata, pero mi opinión es que sus productos valen lo que cuestan. El caso es que buscando por Internet encontré una buena oferta del modelo Cross Adventure, que es una serie limitada del ProRide (la única diferencia es que va pintado en negro), así que lo pedí sin dudarlo.

Al ir a instalarlo me dí cuenta de un inconveniente con el que no contaba: los accesorios de fijación a las barras que vienen incluidos con el portabicis son válidos para las barras Thule y la mayoría de modelos «estandar», pero no para las de mi coche, así que me tocó ir a comprar los específicos para mi coche. Menos mal que fueron baratos…

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Una vez tienes los accesorios necesarios para tu modelo de baca la instalación es muy sencilla: desplazas por los raíles tres enganches (dos en la barra anterior y uno en la posterior) y haces palanca con los cierres. Todo queda fijado con una solidez asombrosa.

Ese fue el único problema que tuve, porque de ahí en adelante todo están siendo ventajas:

  • El diseño del brazo que sujeta la bici hace que esta quede perfectamente acoplada a la barra del portabicis y permite una sujeción segura con las cinchas de las ruedas. Hay que tener cuidado si tu bici tiene cableado inferior, pues la pinza que sujeta la bici puede pillar los cables.
  • La pinza que sujeta la bici se opera desde una rueda situada en la base del portabicis, por lo que no hay que andar estirándose para poder cerrar la pinza con seguridad como pasa en el resto de modelos del mercado.
  • Las cinchas para asegurar las ruedas disponen de cierres rápidos, lo que agiliza mucho la maniobra.
  • El portabicis viene con dos cerraduras para asegurar nuestra bici: del cuadro a la baca y de la bici al portabicis.

Ya lo he usado en unas cuantas salidas y, de momento, sólo puedo hablar maravillas de él. Me transmite seguridad cuando llevo la bici, pues me da la sensación de que queda anclada muy firmemente y esto para mí es lo más importante, pasando la comodidad a un segundo plano. Es cierto que no destaca por ser de los más silenciosos, aunque creo que mis barras de techo tampoco ayudan porque no son especialmente aerodinámicas.

En resumen: si andáis buscando un portabicicletas 100% fiable, robusto y cómodo para vuestras bicis, el ProRide 591 (o Cross Adventure, como el mío) merece ser tomado en cuenta en vuestra decisión. Creo que es uno de los mejores portabicis que podéis encontrar para bicicletas de 29 pulgadas y está especialmente indicado para bicis grandes y/o pesadas.