No descubro nada nuevo a nadie si digo que la limpieza de la transmisión de la bicicleta es muy importante para asegurarnos precisión en los cambios y menos desgaste en la cadena y los dientes de platos y piñones. Esto es especialmente importante en rutas largas. Por eso me hice con un bote pequeño de lubricante Finish Line con Teflón para llevarlo encima durante el Camino de Santiago.

Finish Line: la empresa

Un poco de historia antes de meternos en harina. La empresa Finish Line nace en Estados Unidos en 1988. En esa época era muy complicado encontrar lubricantes “avanzados” que pudiesen cubrir las necesidades de los sofisticados sistemas de transmisión que empezaban a hacerse populares. Los aceites de aquél entonces se quedaban cortos para funcionar correctamente en todas las condiciones necesarias, así que Henry Krause decidió dejar su cargo en Mobil para fundar la empresa con la misma premisa que mantienen en la actualidad:

Develop premium quality and performance-enhancing bicycle lubricants. Formulate them with ingredients that respect the environment. Market them honestly. Price them fairly.

En Finish Line están comprometidos desde entonces con producir los mejores productos para el cuidado de la bicicleta, pero sobre todo se centran en hacer los mejores lubricantes para la transmisión. Y la estrella de sus productos no es otro que el lubricante Finish Line Dry Lube con Teflón

Finish Line Seco Teflón

Krause era un convencido usuario del Teflón y estaba convencido de sus beneficios a la hora de lubricar las transmisiones de las bicicletas. Tenía que ser el ingrediente estrella de su primer producto, así que decidió utilizarlo junto con aceites sintéticos de distinto grado y un aditivo especial a base de cera para crear el primer lubricante de este tipo (dry, o seco) de la industria.

Este producto cambió las reglas del juego, ya que su elaborada composición no atraía la suciedad y ayudaba a mantener limpia la transmisión, no como los lubricantes “húmedos” que se usaban hasta entonces. Los cambios funcionaban mejor, necesitaban menos ajustes y su duración se veía incrementada.

En la actualidad, el Finish Line Seco Teflón es un clásico dentro de la industria los lubricantes. Aguanta presiones extremas y es (más o menos) resistente al agua. Es un lubricante muy versátil, perfecto sobre todo para usar en tiempo seco porque acumula menos suciedad que otros aceites.

Uno de sus puntos fuertes es su capacidad superior de penetración, gracias al uso de aceites sintéticos de gran duración y partículas microscópicas de Teflón, como he dicho antes.

Yo lo he usado sin ningún problema durante nuestro Camino de Santiago. Me gustaba especialmente su baja densidad, pues es mucho más líquido que los lubricantes al uso, lo que favorece la penetración en los eslabones de la cadena. Es cierto que la transmisión acababa nuestras jornadas bastante limpia, diría que más que cuando uso aceites o cera.

Si estáis pensando en comprar, os recomiendo el tamaño pequeño. Es perfecto para llevar en el maillot o en la mochila y tenerlo siempre a mano para rutas largas o exigentes.