Uno de los regalos de mi último cumpleaños. Ya he tenido ocasión de probarlas en unas cuantas salidas con distintas condiciones atmosféricas, así que os voy a contar mi opinión sobre estas Shimano S22X.

Características de las gafas Shimano S22X

Lo que más me gusta de estas gafas es que están pensadas para ser llevadas tanto durante como después de las salidas en bici. Son un modelo básico de Shimano, pero su estética permite llevarlas fuera de la pista perfectamente, para que no perdamos la estética ciclista cuando les demos un uso de calle. Están disponibles en varios colores, pero las mías son en verde lima, que me encantan.

La montura es cerrada y los cristales no son intercambiables, como los modelos de gamas más altas. Aquí sólo podemos disfrutar de un cristal plata ahumado, pensados para ser usados muchas horas sin fatiga. Tienen protección total UV400, según el fabricante. La transmisión lumínica es del 13%, lo que quiere decir que son bastante oscuras y dejan fuera buena parte de la luz. No son fotocromáticas ni polarizadas.

El tratamiento anti-empañamiento que traen es correcto. Funciona bien y cumple su misión. Según Shimano, las lentes tienes además un tratamiento anti-rozaduras, pero ese de momento no he tenido la suerte de probarlo. La limpieza la hago siempre con la funda que traen, que hace las veces de paño para limpiar.

La montura es bastante ligera y transmite la sensación de ser resistente. Están fabricadas en Grilamid TR90, que parece que está desplazando al policarbonato como el material de moda para la elaboración de gafas los últimos años. El Grilamid es una poliamida ligera que se distingue por su alta flexibilidad y su durabilidad fuera de lo normal. Además tiene algunas características excepcionales, como resistencia a la deformación térmica, buena resistencia a la flexión y alta resistencia a la tensión.

La montura, además, está “mecanizada” con CNC, lo que se refleja en el buen acabado final: bordes precisos y simetría general. Las patillas vienen rematadas con unas gomas especiales antideslizamiento. Hay que decir que nada es ajustable en estas gafas, como en el otro modelo de Shimano que tengo (las S70X): ni las patillas, ni el ángulo de visión, ni el puente de la nariz. Esto tiene una parte buena, al fin y al cabo: el peso es bastante contenido. Andan en poco más de 30 gramos.

El hecho de que sean una gama de entrada se refleja también en los detalles que vienen en la caja: nada de lentes de recambio, patillas intecambiables o cosas similares. Por el precio sólo recibiremos la caja de cartón y la funda de microfibra, que hace las veces de paño como he dicho antes.

Conclusiones

Gafas más que correctas. Cumplen su función con creces. Creo que para verano son un modelo muy recomendable, ya que el punto negativo de no poder intercambiar los cristales no es tan importante.

Su buena adaptación a la morfología de la cara y el peso ligero las hacen muy cómodas. Mantienen bien la posición incluso con sudor.

El precio contenido (las Shimano S22X rondan los 30€, según el color elegido) hacen de este modelo de gafas una buena opción como gafas de repuesto. Recomendables.