Pongámonos en situación: un tipo con dos metros de altura y más de cien kilos de peso en una bici de 29 pulgadas talla 23. No hay que ser un águila para intuir lo que sufren los frenos en una bajada un poco más acentuada de lo normal. Si, además, los frenos son unos Tektro Draco la cosa no mejora nada.

Llevaba un tiempo pensando en cambiar los frenos de mi bici por algo un poco “más serio”. Tras cambiar las pastillas un par de veces y no notar mejoría, me he puesto manos a la obra y he montado unos Shimano XT 2013.

El objetivo principal es reducir las continuas vibraciones que generan los Draco, algo que no he solucionado con el cambio de pastillas. Quizás un simple cambio de discos hubiese sido suficiente, pero la verdad es que ya metidos en harina prefería sustituir el conjunto completo por algo más fiable.

El último incidente con el pedalier (un plato doblado en un FSA) me animó a confiar en Shimano, ya que su disponibilidad de recambios es bastante mayor que la de otras marcas según mi propia experiencia.

Shimano XT M785

Shimano XT M785

Leyendo en varios foros vi que los más recomendados por todos eran los Shimano XT, pero la actualización de la gama Deore 2014 ha aportado tanta tecnología empleada en las gamas superiores (SLX, XT y XTR) y el producto resultante es tan atractivo por su imbatible relación calidad-precio que complicó la decisión hasta el final.

Por lo que pude leer en varias webs de mountain bike, los resultados de los Deore 2014 han sido bastante buenos. Según todos, en Shimano han mejorado mucho la potencia de frenada y el control térmico, pues se pueden montar como opción las nuevas pastillas el sistema de aireación de las gamas superiores (Ice Tech). Si a esto le añadimos que el precio es aproximadamente la mitad de los XT, la elección resulta “pelín” complicada.

A favor de los XT juega el disponer de sistema de frenado tipo “servo”, lo que les permite acortar mucho el recorrido de frenada y permitir frenadas más agresivas. Otro punto a su favor es que permiten un ajuste total de la maneta, tanto en posición como en movimiento sin necesidad de herramientas.

Los pistones son cerámicos y están colocados en posición opuesta, con un aislamiento térmico muy bueno (el punto fuerte de estos frenos).

Colocarlos en la bici no fue una tarea compleja, pues venían montados y sangrados. Podrían haber sido “plug and play” de no ser por la longitud de los latiguillos, bastante largos para mi gusto (1000mm el delantero y 1700mm el trasero).  Afortunadamente, en la caja viene todo el material necesario para adecuarlo a cualquier montura.

El purgado posterior también fue una tarea muy sencilla, pero eso lo dejaremos para otro post :-).

Si finalmente os decidís, podéis comprar los frenos Shimano XT M785 en Amazon. Ahora mismo están muy bien de precio.

Para terminar, monté unos discos KCNC razor de 180mm delante y 160mm detrás (para no tener que cambiar los adaptadores originales), bastante más ligeros que los RT66 de Shimano y que, de momento, van muy bien. También podéis comprar los discos de freno KCNC Razor en Amazon.

Disco de freno KCNC Razor

KCNC Razor