Después de unos cuantos meses de uso en el gimnasio y con la bici, hoy por fin os voy a dar mis opiniones sobre el Polar H10, la banda pulsómetro que viene a sustituir al Polar H7, la anterior banda bluetooth de la compañía.

Es cierto que la tendencia del fitness más actual hace tiempo que apunta a los relojes de pulsera con pulsómetro incorporado, pero todavía quedamos muchos que preferimos usar una banda para registrar nuestro pulso. Para todos nosotros ha llegado el Polar H10, con serias mejoras respecto a cualquier banda de pulsómetro.

Como ya sabíais, hasta ahora he venido usando el Polar H7 en el gimnasio, el Polar H6 durante mis salidas en bici y el Polar OH1 para el rodillo. ¿Por qué me he comprado el H10, entonces? Pues porque tiene una característica que me resulta muy útil para las clases de ciclo indoor: doble señal bluetooth para conectar simultáneamente dos dispositivos (la bici y el pulsómetro en este caso).

Elástico Polar Pro

Empecemos por la cinta. El Polar H10 sigue teniendo la misma concepción de banda para el pecho, no como el Polar OH1, por ejemplo, que se coloca en el brazo. Pero ha mejorado muchos detalles importantes. Por ejemplo, la banda es mucho más cómoda que la anterior, ya que usa un tejido denominado Polar Pro. Gracias a unos nuevos puntos de silicona repartidos por la cara interior de la cinta, la adaptación es máxima y se mueve mucho menos. El único pero que le puedo poner a la cinta es que su tamaño es ligeramente menor a la del modelo H7 (por lo menos a mi me aprieta más).

El cierre también ha sido rediseñado por completo. Ahora sí que podemos estar seguros de que la banda no se va a abrir durante un entrenamiento, ya que la nueva hebilla cierra con un click.

El cambio más importante en lo que a la banda se refiere está en el nuevo diseño de los electrodos. Ahora, el área de los receptores es mucho más amplia, llegando a “envolver” ligeramente nuestro pecho. Según Polar, esto hace que la lectura de las pulsaciones sea más estable y se reduzcan las interferencias. Estos nuevos electrodos convierten al Polar H10 en el sensor de frecuencia cardíaca más preciso de la historia de Polar.

Emisor Polar H10

El emisor es ahora más pequeño, pareciéndose más al Polar H6. Esto hace que sea un poco más discreto bajo la camiseta.

Otra característica muy buena es que es sumergible hasta 30 metros. Lo cual lleva a una pregunta inevitable: ¿podemos usarlo para registrar nuestro entrenamiento en la piscina?. Pues yo no lo he probado (los que me conocéis sabéis que no soy muy piscinero), pero en teoría sí se puede. El Polar H10 emite en dos frecuencias: la bluetooth smart (que no funciona bajo el agua) y una segunda a 5 kHz. Esta sí que que sirve para registrar los datos mientras se nada o al finalizar el ejercicio.

El Polar H10 tiene una memoria integrada que permite almacenar los datos de una sesión de entrenamiento, que pueden transferirse a la aplicación Polar Beat al terminar, algo que viene de lujo para la piscina o para ese tipo de gente que prefiere salir a correr o a entrenar sin reloj y/o teléfono móvil. Para esto es necesario iniciar la sesión de entrenamiento en Polar Beat. Al final de la sesión, el Polar H10 y el móvil se sincronizarán con la información de la sesión.

Para terminar, deciros que el Polar H10 es puede recibir actualizaciones de software vía OTA, desde la aplciación Polar Beat. Desde la aplicación también se puede configurar todo lo relacionado con el pulsómetro. Esto es especialmente recomendable para ahorrar energía, configurando el número de señales Bluetooth que emite (1 ó 2), activando o desactivando la señal 5 kHz, etc…

Mi opinión

Ya me conocéis, soy un firme seguidor de Polar. Creo que he tenido buena parte de los sensores de frecuencia cardíaca que han sacado al mercado y, sinceramente, de este lo que más me gusta es su conectividad. Creo que su plato fuerte (y el motivo por el que me lo compré) es la posibilidad de conectar dos receptores bluetooth, pero el hecho de que además saque una señal de 5 kHz es una cosa a tener muy en cuenta, ya que muchos aparatos de gimnasio la siguen utilizando.

Aunque no soy un usuario que salga a correr, la opción de poder guardar el entrenamiento y sincronizarlo a posteriori es algo muy bueno. Sobre todo ahora, que parece que vuelve aquello de que “menos es más” y la gente sale a correr con lo mínimo (pero los auriculares gigantes que no falten, claro…).

El elástico, como hedicho más arriba, me resulta un pelín estrecho, pero por lo demás es tan cómodo como los anteriores o más. Es cierto que quizás se nota menos desplazamiento, y la hebilla de cierre está mucho más conseguida (a pesar de que yo nunca he tenido problemas con los modelos anteriores).

La duración de la batería, lógicamente, variará en función de las señales que le configuremos. Yo lo llevo con las dos bluetooth y, de momento, no me ha tocado cambiarlo. Y llevo más de tres meses de uso “intensivo”.