Después de unos meses dándole vueltas decidí darme un capricho y comprar los airpods de Apple. Fue una compra un poco impulsiva, lo reconozco, pues mis necesidades básicas estaban más que cubiertas con los Proxelle Solo, pero el hecho de tener la paga extra quemando en el bolsillo me animó.

Aunque ya los conocía de vérselos a varios amigos, tengo que decir que me sorprendieron. Su funcionamiento tan sencillo parece cosa de magia. Y es que creo que Apple ha hecho con los airpods lo mismo que hizo en su día con el móvil: tomar la facilidad de uso como el punto de apoyo para mover el mundo. Y les funciona.

Sin ir más lejos, el emparejamiento inicial ha sido el más sencillo que he hecho en mi vida de cualquier “cacharro” bluetooth: bastó con colocar la caja junto al iPhone y abrirla. Ya estaban los auriculares conectados. Si además tenemos más dispositivos Apple, como es el caso, el resto de dispositivos conectados a iCloud tendrán el perfil de esos auriculares automáticamente. Lo dicho: magia 😀

Diseño

Lo primero que llama la atención de los Apple airpods es su diseño. A primera vista parecen los clásicos earpods que vienen con el iPhone, pero sin el cable. Nada más lejos de la realidad, pues su interior incluye mucha tecnología que no está presente en aquellos, empezando por unos cuantos acelerómetros, siguiendo por sensores de proximidad y terminando con el revolucionario chip W1, que es el encargado de hacer la magia en todo esto.

A simple vista no se aprecia, pero son ligeramente más grandes que los earpods. El motivo de este diseño tan “peculiar” para unos auriculares bluetooth es que en esas extensiones que salen de la oreja se encuentran todos los sensores nombrados anteriormente, así como las antenas de recepción bluetooth y los micrófonos para usar como manos libres. Y es que cada auricular puede utilizarse independientemente, ya que ambos tienen micrófono.

No se tratan de unos auriculares “in ear”, por lo que su aislamiento del exterior no es total. Esto me gusta, aunque puede haber gente que prefiera el otro estilo, especialmente si viajan en transporte público.

Otro punto negativo es que su tamaño es el que es: no tienen opción de jugar con almohadillas para ajustarlos a nuestros pabellones auditivos. Pero, al contrario de lo que puede parecer a simple vista, una vez puestos resultan bastante cómodos y no se caen. Parece sorprendente, pero es verdad: no se caen.

Sí que es cierto que su tamaño parece ideal para perderlos en bolsillos, por eso vienen con una funda que tiene mucha más “chicha” de la que aparenta.

La funda de los airpods

La funda de los airpods es pequeña, con el hueco justo para los dos auriculares. Hay que decir que no es un hueco “al uso”, sino que está totalmente adaptado a la forma de los airpods. De cada uno de ellos, lo que a veces es un poco engorroso. Los airpods, además, quedan fijados a la funda magnéticamente.

Aparte de servir como protección para los auriculares cuando no los llevamos puestos, la funda sirve para recargarlos. Es una idea estupenda, pues en este mes que llevo usándolos he llegado a olvidarme de la batería. La funda puede dar aproximadamente unas 4 recargas más.

La batería

Usando ambos airpods simultáneamente (puedes usar uno sólo en modo “mono” para alargar la vida útil de las baterías) a un volumen moderado he obtenido en torno a cinco horas de música, que es lo que declara Apple para sus auriculares.

Pero no hay que olvidar que la funda hace las veces de cargador, por lo que realmente puedes llegar a olvidarte de las baterías de estos cacharros. Una luz dentro de la funda indica el estado de carga tanto de la funda como de los auriculares, aunque el porcentaje total de carga se sabe desde el iPhone (iPad o Mac) al que estén conectados los airpods.

La batería integrada en la funda se recarga con el cargador estándar del iPhone o por inducción con el nuevo modelo de funda que saldrá este año (confirmado por Apple). Debo decir que no he medido el tiempo que tarda en cargarse la batería de la funda, pero en sus especificaciones Apple promete unos tiempos da carga rápidos con los que podemos obtener unas tres horas de funcionamiento con tan sólo quince minutos de carga…

Apple airpods con iPhone 7

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Usabilidad<

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Usabilidad

Como he dicho al principio, la usabilidad de los airpods es lo que realmente los diferencia de la competencia, especialmente si los usas con productos de Apple. Por ejemplo: cada vez que los sensores detectan que nos hemos puesto los auriculares, estos quedan enlazados. Si te has puesto sólo uno de ellos y más adelante añades el segundo, el sistema también lo detecta y automáticamente empiezan a funcionar en stereo.

Los acelerómetros incorporados permiten realizar funciones adicionales, como activar Siri, reproducir y poner en pausa contenido de audio, saltar a la pista siguiente, volver a la pista anterior, desactivar el contenido de audio…

Hay que decir que, a pesar de que con Siri controlas absolutamente todos los aspectos del móvil, en tareas multimedia se llega a echar de menos el control de volumen o poder avanzar/retroceder en una lista de reproducción de forma directa sin tener que progamarlos.

Si tu móvil es Android, el funcionamiento es más parecido al tradicional: tendrás que emparejar los airpods mediante el botón situado en la parte trasera de la funda y todo eso de la detección de auriculares no funcionará.

El alcance del bluetooth me ha parecido muy amplio. He estado escuchando Youtube (suscribíos a mi canal, por cierto) desde la otra punta de casa sin interferencia ninguna. Es una maravilla cuando estás en el rodillo viendo el iPad y te olvidas de cables molestos.

Calidad del sonido de los airpods

Vaya por delante que no soy un audiófilo. La calidad de sonido me ha parecido más que correcta, aunque sin derroche. Desde luego, no está a la altura de unos auriculares cuyo precio de venta “oficial” son 179€, pero es que estos auriculares no están destinados a ese tipo de comprador que busca una calidad de sonido de estudio. Más bien van dirigidos a personas que valoran más la comodidad, autonomía, integración y facilidad de uso.

Hay que decir que mejoran la calidad de los earpods de serie, aunque yo los he notado algo flojos en los graves, como a la gran mayoría de auriculares bluetooth, todo sea dicho de paso.

Otro capítulo aparte es el de la calidad de sonido del micrófono cuando lo usamos con Siri o como manos libres: el sonido es muy, muy bueno.

Conclusión

Los airpods de Apple son una muy buena opción si  todo tu ecosistema es Apple: iPad, Mac, iPhone o incluso Apple TV disfrutan de la integración, autonomía y buen funcionamiento de Siri, manos libres y el emparejamiento es una gozada. Valdrá la pena haber pagado los 179€ (están algo más baratos en Amazon).

Si, por el contrario, eres más de Android, las únicas ventajas que te llevarás serán un buen sistema de carga gracias a su funda, la comodidad de uso (aunque sin muchas de sus “funciones estrella” y una autonomía más que decente. Teniendo en cuanta que su calidad de sonido no es su plato fuerte, yo consideraría otras opciones más económicas y con mejor calidad de sonido.