Hace ya más de un mes que Juanma, un compañero de la oficina con el que comparto hobby, se acercó a mi con una proposición indecente: hacer buena parte del Canal de Castilla en un fin de semana. La proposición era casi indecente, así que la respuesta estaba clara: por supuesto.

La cosa quedó «en barbecho» hasta la semana pasada, en la que los nueve participantes de esta mini aventura conseguimos ponernos de acuerdo (encuesta de por medio) en las fechas: el fin de semana del 26 y 27 de Mayo era el elegido.

Pero vayamos por partes. Para todos aquellos que no lo conozcan, aquí va una breve presentación de lo que es el Canal de Castilla.

El Canal de Castilla

El Canal de Castilla es una de las obras de ingeniería hidráulica más importantes de las realizadas entre mediados del siglo XVIII y el primer tercio del siglo XIX en España. Fue construido para facilitar el transporte del trigo de Castilla hacia el norte de España. Este canal recorre parte de las provincias de Burgos, Palencia y Valladolid.

En un principio iba a constar de cuatro canales que unirían Segovia con Reinosa, pero finalmente sólo se llegaron a construir tres ramales: Norte, Sur y de Campos. Así, el Canal de Castilla tiene una forma de Y invertida y una longitud de 207 kilómetros, uniendo las localidades de Alar del Rey (Palencia),con Valladolid y Medina de Rioseco.

El canal de Castilla fue sin lugar a dudas el proyecto más importante de ingeniería civil de la España Ilustrada. Fue una sugerencia del Marqués de la Ensenada a Fernando VI: la construcción de una red de caminos y canales de transporte pensados para Castilla, la principal productora de cereales por entonces.

El 14 de diciembre de 1849 comienza la explotación del Canal de Castilla, ya reinando Isabel II. Aunque la navegación comenzó a finales del siglo XVIII, la época de mayor esplendor tuvo lugar entre los años 1850–1860, cuando las barcas que surcaban el Canal superaban las 350 al día.

El declive llegó con la construcción del ferrocarríl Valladolid–Alar del Rey, que poco a poco fue matando el Canal de Castilla, pues la vía ferroviaria era más económica que el canal.

Las etapas de nuestra aventura

Alar de Rey – Frómista

La idea es realizar un par de etapas por el Canal de Castilla durante un fin de semana. Los planes iniciales incluyen salir en coche hacia Alar de Rey para empezar a pedalear en torno a las 10:00 – 11:00 AM hacia Frómista. Los coches se quedarán en ALar de Rey hasta la noche.

El final de a primera etapa de pedaleo será ese: Frómista. Una tirada de poco más de 60 kilómetros de recorrido, con un desnivel fácil, que no debería complicarnos mucho la llegada hasta el Hostal El Apostol, en el que tenemos dos habitaciones triples, una doble y una sencilla reservadas.

Según se tercie, los conductores volverán a Alar de Rey a por los coches en tren o taxi, para acercarlos a Frómista y poder repetir la jugada al día siguiente. De esta forma podremos viajar cómodamente y sin cargas, al dejar el equipaje en los coches.

Frómista – Palencia

Una vez hayamos dormido las cervezas que (seguramente) caerán durante la noche, saldremos tranquilamente hacia Palencia, fin de la segunda etapa. Para ello elegiremos el ramal del canal que lleva hasta Valladolid, aunque no llegaremos hasta allí. Esta etapa será aún más sencilla que la anterior, ya que tan sólo habrá que recorrer unos 43 kilómetros con un desnivel muy bajo.

El único factor a tener en cuenta será llegar a tiempo para coger el tren de vuelta a Frómista para recuperar los coches 🙂

Resumiendo: una buena prueba para ver si nuestros traseros estarán preparados para el Camino de Santiago Portugués, que llegará un mes después de esta mini aventura.

Seguiremos reportando…