Sigo adelante con mi Operación Reconquista. Ayer me tocó avanzar en el frente de la rodilla, pues tuve cita para el preoperatorio para la artroscopia de la próxima semana.

¿En qué consiste un preoperatorio?

El properatorio es un chequeo o una serie de chequeos médicos que se realizan antes de una operación. Sirve para que el cirujano se asegure de que el paciente está preparado para la cirugía.

Suele efectuarse en un plazo no superior a un mes antes de la intervención, para que los médicos tengan margen para solucionar algún problema de salud que pueda tener el paciente antes de entrar al quirófano.

Electrocardiograma

Electrocardiograma

Durante el proceso se pregunta acerca de nuestro historial clínico. La cantidad e importancia de las preguntas suelen depender de la magnitud de la operación, así como el examen médico. En mi caso, como es una “simple” artroscopia para extraer un poco de menisco, las preguntas se han limitado a “¿se le mueve algún diente?”, “eche el cuello hacia atrás todo lo que pueda”, “¿fuma o ha fumado?”, “¿alguna alergia conocida?” y cosas por el estilo 🙂

Según el centro y la importancia de la cirugía se puede solicitar reunirse con el personal de enfermería para que nos realice las pruebas pertinentes. Estas suelen incluir  una radiografía del tórax, exámenes de sangre o un electrocardiograma.

Por último, una entrevista con el anestesista (bueno, en realidad es un anestesiólogo) la semana antes de la cirugía. Aquí se hacen una serie de preguntas para determinar la medicación que nos sedará para que no sintamos dolor durante la intervención. En mi caso, una epidural después de un sedante (espero estar dormido antes del pinchazo, je je je).

Una vez realizado el examen preoperatorio nos harán entrega de un consentimiento para la anestesia, que tendremos que entregar firmado junto al otro consentimiento (el de la operación) antes de entrar a quirófano.