Son muchos los ciclistas que quieren ahorrarse unos eurillos o las molestias de llevar la bici al taller para las revisiones. Muchos tienen los conociemientos básicos para realizar desde los mantenimientos más simples hasta los montajes más complicados. Si tu eres uno de estos ciclistas y/o te consideras un manitas, seguramente ya te habrás planteado equiparte con las herramientas básicas para realizar estas labores en casa.

Una de las herramientas que a mí me parecen básicas (no imprescindible, pero sí muy recomendable) es el potro de taller (o stand de reparación, soporte de taller, etc…). Puede parecer un gasto superfluo al principio, pero te aseguro que el servicio que presta vale hasta el último céntimo que pagues por él. Tus riñones lo agradecerán en función de lo que lo utilices :-D. (Por cierto, si encima tienes la suerte de que un compañero de trabajo te regala el suyo mucho mejor. ¡Gracias Diego!.)

Si juegas bien tus cartas, el precio no será algo significativo en comparación con el servicio que te prestará y la duración del potro.

Y ahora llega la pregunta del millón: ¿qué tiene que tener un buen potro de taller?. La respuesta a esta pregunta es una serie de preguntas:

  • ¿Para qué lo vas a usar?. Si sólo lo quieres para colgar la bici a la hora de guardarla en el trastero hay opciones mucho mejores y más económicas.
  • ¿Necesitas un potro plegable o tienes espacio en casa para comprar uno fijo?. Si tienes una zona dedicada a tu hobby en casa y puedes permitirte tener un potro fijo siempre será mejor opción, ya que es mucho más estable y suelen tener menos holguras que los plegables (generalmente).
  • ¿Sueles viajar a menudo?. Entonces sí deberías considerar un potro plegable y de dimensiones compactas.
  • ¿Trabajarás en interior o en exterior?. El material en que esté construido el potro de taller debería ser resistente a la intemperie si vas a trabajar en exteriores. Si vas a trabajar en interior y tienes la opción de montar un sistema de cables para colgar la bici del techo deberías estudiar esa opción.
  • ¿Qué tipo de bici tienes? No es lo mismo una pequeña bici plegable de ciudad que una pesada bici de descenso, por ejemplo.
  • ¿Lo vas a usar exclusivamente con una bicicleta o vas a reparar varias?. Si tienes un pequeño parque móvil deberás buscar un potro de taller que se ajuste a todas las bicis que tengas, sobre todo a las más grandes y pesadas.
  • ¿Cuánto te quieres gastar?. Mi consejo es que no te guíes tanto por el precio como por las características que necesites para tu caso concreto, pero está claro que la pasta siempre es un factor a considerar 🙂 .

Una vez que te hayas planteado todas estas cuestiones tendrás una idea más clara de lo que necesitas buscar en tu potro de taller.

Yo te voy a facilitar un poco las cosas con esta pequeña lista en la que aparecen tres soportes, cada uno de un estilo diferente.

Park Tool Home PCS10

Modelo “estandar” ideal para trabajar en casa. Las tres patas son plegables y la pinza es de tipo leva, que permite sujetar tubos de 7/8″ a 3″ (24 mm a 76 mm). La presión es regulable.

Park Tool Home PCS10

Caballete Plegable Para Bicicletas Tacx T3000

Un soporte ideal para mantenimientos rápidos. Al plegarse estilo bisagra permite inclinar la bici hacia delante por completo y es más estable que un potro con tres patas. Con este soporte se trabaja muy bien sobre el manillar y la horquilla.

Caballete Plegable Para Bicicletas Tacx T3000

Soporte de pared para Reparación de bicicleta X-Tools

La clave de esta solución es la sencillez. Se trata de un pinza para poner en la pared. Es una alternativa económica a los caballetes tradicionales que, además, ocupa mucho menos espacio. La abrazadera está a 450 mm del soporte.