Hace como seis años y medio os hablé de Komoot, una web/aplicación para planificar rutas de ciclismo (o running, o senderismo). Hoy vuelvo a hablaros de ella porque en este tiempo ha dado un salto cualitativo y, sobre todo, cuantitativo, pues se está convirtiendo en la principal comunidad digital de aventureros de Europa.

Hasta ahora, Komoot estaba más localizada en Europa Central, pero esto está cambiando gracias a que la aplicación lleva un tiempo disponible en castellano. El hecho de que se esté convirtiendo en un punto de encuentro para tantos amantes del ciclismo y la aventura ha hecho que las marcas de electrónica vinculadas al deporte (Garmin, Wahoo, Sigma, Bryton, Polar, Samsung, Apple…) hayan empezado a tenerla muy en cuenta a la hora de integrarla con sus dispositivos y aplicaciones.

Y por eso estoy aquí de nuevo: para hablaros de lo fácil que es crear rutas en la aplicación Komoot y sincronizarlas con nuestro dispositivo. Como bien sabéis los que me leéis habitualmente, yo sigo fiel a Polar, así que os hablaré de cómo pasar las rutas directamente de la página de Komoot (el funcionamiento de la app es muy parecido) a nuestro dispositivo.

El vídeo que acompaña a este post está dividido en dos partes: la primera explica cómo generar la ruta en la web de Komoot, y la segunda se centra en la sincronización a nuestro dispositivo. Hay que decir que el procedimiento es el mismo para el V650, el Vantage V y el Grit X.

Cómo planificar rutas con Komoot

El objetivo del post es hablaros del planificador de rutas, así que me centraré y dejaré para otra ocasión la charla sobre todas las bondades de Komoot.

Para explicarlo utilizaré la versión web de Komoot, pero también se puede planificar desde la aplicación de Android o iOS. El funcionamiento es similar.

Los requisitos para usar el planificador de rutas de komoot son:

  1. Tener una cuenta en Komoot (es gratis).
  2. Tener configurada una región de mapa. Por defecto tenemos una región incluida al darnos de alta. Se pueden comprar regiones por separado (3,99€), paquetes multirregión (8,99€) e incluso el mapa del mundo completo por 29,99€. A veces Komoot hace ofertas interesantes en su paquete mundo: yo lo compré por menos de 20€, por ejemplo.
  3. Prestar atención a los ajustes de privacidad en la sección «Perfil», para que nos permita sincronizar.

Una vez tengamos estas tres cosas bajo control, abriremos la web de Komoot y pincheremos sobre Planificador. Esto abrirá la página sobre la que trabajaremos a continuación, mostrando el mapa de la región que estemos usando en ese momento y la barra lateral de la izquierda con todas las herramientas para configurar la ruta.

El planificador de rutas

Lo primero que tenemos que hacer en esa barra lateral es elegir el tipo de ciclismo que queremos hacer: MTB, carretera, gravel, enduro o cicloturismo. Esto servirá para que el planificador nos genere una ruta acorde a la disciplina, evitando sorpresas como pistas de tierra si vamos a rodar por carretera. También podemos marcar la opción de e-bike para hilar aún más fino.

A continuación tendremos que elegir nuestro nivel de forma física entre cinco disponibles. En base a esto se calculará el tiempo final de la ruta (no estoy muy seguro de si lo tiene en cuenta a la hora de seleccionar la dificultad de los caminos a la hora de generar la ruta).

Lo siguiente será seleccionar si queremos una ruta circular o sólo de ida. Veremos que no siempre coincide el mismo camino para la ida y la vuelta.

Una vez marcadas nuestras opciones, llega la hora de generar la ruta. Para ello habrá que definir un punto de salida y otro de llegada, que podemos buscar tecleando en el buscador o pinchando directamente sobre el mapa de la derecha. Si queremos que Komoot nos facilite un poco las cosas, podemos decir que nos muestre en el mapa sitios de interés y seleccionarlos directamente en el mapa.

Si habéis hecho todo esto, veréis que Komoot habrá diseñado automáticamente la mejor ruta en base a su algoritmo y los datos de senderos o carreteras de los que dispone gracias a su comunidad de usuarios. Pero la cosa no acaba aquí, ni mucho menos…

Analizando las rutas con Komoot

En este punto, una vez diseñada la ruta, Komoot muestra toda la información relacionada con ella:

  • Distancia final.
  • Desnivel positivo y negativo.
  • Tiempo estimado según nuestra forma física.
  • Tipo de vía que utilizaremos (calle, carretera, camino, senda, sendero, carril bici…).
  • Tipo de superficie sobre la que rodaremos.
  • Velocidad media.
  • Altitudes máxima y mínima.

Como veis, una auténtica pasada. Además, al pinchar sobre cualquiera de los elementos de la barra lateral lo irá mostrando en el mapa, haciendo zoom para desglosar aún más información con datos de pendiente, puntos kilométricos, etc…

Prestad atención también al gráfico que aparece bajo el mapa. Ahí se mostrará el perfil altimétrico de la ruta, al que podéis superponer el tipo de vía si seleccionáis la opción correspondiente en el pequeño desplegable de la esquina superior izquierda. Veréis que el puntero se va moviendo por la ruta según lo hagáis vosotros por el perfil altimétrico y viceversa.

Una vez tengamos la ruta, si queremos modificarla podemos simplemente arrastrar el tramo que queramos y Komoot la recalculará automáticamente para pasar por donde le hayamos indicado. O, si queremos meter puntos de paso intermedios, bastará con que pinchemos en el mapa o utilicemos el buscador, como al principio. Komoot se encargará de todo.

Bueno, llegados a este punto, supongamos que la ruta nos cuadra y queremos guardarla para luego exportarla a nuestro dispositivo. Para ello sólo hay que pinchar sobre el botón GUARDAR, arriba a la derecha. Seleccionamos un nombre distintivo y quedará guardada en nuestras rutas planificadas, que es lo que necesitamos para luego sincronizar.

Al guardar la ruta se nos mostrará un resumen con toda la información que hemos ido viendo durante el proceso de planificación y, además, una previsión meteorológica para los siguientes días. Para que acertemos con la equipación, je je je.

Cómo sincronizar rutas de Komoot con Polar

Esta segunda parte del post va a ser muy breve, pues sincronizar con nuestro dispositivo Polar es muy sencillo.

Sincronizar vía web

Ya que os he explicado el planificador de Komoot en versión web, seguiré en el navegador. Para sincrizar la ruta hay que abrir Polar Flow y pinchar en la estrella de favoritos, situada en la esquina superior derecha de la pantalla, al lado de nuestro nombre de usuario Polar.

Si habéis enlazado vuestra cuenta de Komoot con la de Polar (esto podéis hacerlo pinchando en ajustes y luego en partners, en el menú desplegable de vuestro perfil), todo será coser y cantar. Veréis que os aparece un botón en Favoritos, junto a otros servicios con los que estéis conectados (Strava en mi caso).

Si tenéis más de un dispositivo Polar que admita favoritos (yo tengo el V650, el Vantage M y el OH1), os aparecerá un desplegable a la derecha para que elijáis el dispositivo sobre el que queréis trabajar. Esto es importante, porque no todos tienen la misma capacidad de rutas y, además, el orden que utilicemos en la lista de rutas de ese dispositivo es importante. Por ejemplo, ya que el V650 admite 20 rutas, sólo se sincronizarán las 20 primeras de dicha lista.

Para sincronizar automáticamente, bastará con pulsar sobre el icono de las flechas situado a la derecha de RUTAS. Esto conectará con Komoot y hará que las rutas sean visibles en Flow. Ahora, una vez las rutas sean visibles, tan sólo queda sincronizar el dispositivo usando Flowsync o la app del móvil.

Cuando hayamos sincronizado, veremos que en el dispositivo ya aparece la ruta que hemos diseñado con Komoot. En el V650 habría que pinchar sobre FAVORITOS para seleccionarla.

Sincronizar vía app

Para sincronizar la ruta de Komoot desde nuestra app móvil hay que asegurarse de que los servicios están conectados, como en el método anterior.

Si los servicios están conectados, bastará con ir a la sección FAVORITOS (pinchando en el botón MÁS, en la esquina inferior derecha) y refrescar la pantalla («tirando» hacia abajo y soltando en iOS). Aparecerá la ruta creada en Komoot por arte de magia.

Ya sólo faltaría sincronizar el dispositivo para disponer de la ruta.

Método alternativo para sincronizar

Si las formas automáticas que os he explicado no funcionan (porque no queréis conectar los servicios de Komoot con los de Polar, por ejemplo), se puede usar el método alternativo de exportar la ruta en formato GPX desde Komoot para luego importarla en Polar Flow, pero sólo desde su versión web.

Para exportar la ruta de Komoot en formato GPX bastará con seleccionar la ruta deseada en nuestro perfil y pinchar sobre EXPORTAR A UN DISPOSITIVIVO GPS. Esto descargará un fichero GPX a nuestro dispositivo, ya sea ordenador o smartphone.

A continuación habría que importarla en Polar Flow pinchando sobre el botón IMPORTAR RUTA que hay en Favoritos (la estrella de la esquina superior derecha, recordad) y repetir el proceso de sincronización.

Una última aclaración: a fecha de publicación de este post, las sincronización funciona sólo en una dirección: podemos guardar las rutas de Komoot en nuestro Polar, pero no se sincronizarán al revés (para completar la ruta en Komoot hay que hacerlo importando el fichero GPX o TCX).