Reconquista

Reconquista

Antes de irme de vacaciones el mes pasado llegué a una conclusión: no podía seguir con el ritmo de vida que estaba llevando. El trabajo tan sedentario que tengo (soy informático) y el hecho de ir reduciendo poco a poco la actividad física han hecho que llegué a pesar la animalada de 128 kilos. Es cierto que mido dos metros y que mi complexión siempre ha sido más bien «robusta», pero llegar a este extremo es algo que no se puede aceptar por diversos motivos (la salud el primero de ellos).

Siempre he sido de buen comer y con tendencia a engordar, pero fue una lesión de rodilla que tuve hace unos tres años la gota que colmó el vaso. Por esa rotura de ligamento cruzado tuve que dejar el baloncesto (el deporte que más me gustaba) e intentar suplirlo con gimnasio, ciclismo y running. Nunca conseguí llegar a entrenar lo suficiente para compensar el ritmo de vida que llevaba: siempre comiendo fuera en la oficina y metiéndome infinitos homenajes los fines de semana. Eso cuando juegas al baloncesto quince horas semanales consigues compensarlo, pero al dejar de jugar poco a poco fui llegando a este punto en el que me encuentro.

Para colmo, desde hace tres meses arrastro dolores en la rodilla que me impiden sacar la bici todo lo que me gustaría. Por eso llegué a la conclusión de que tenía que cambiar algo. Inventé mi particular Operación Reconquista.

Operación Reconquista

Con ella pretendo volver a colocarme en mi peso ideal. Para llevarla a cabo la he dividido en varios frentes que transcurrirán simultáneamente:

Primer frente: recuperar la rodilla

Para poder entrenar en condiciones normales antes necesito estar totalmente recuperado de la rodilla. Por eso decidí ir a la Clínica Cemtro, que cuenta con reconocidos especialistas de traumatología a nivel nacional, hace un par de semanas.

La primera revisión indicó que la rodilla estaba estable. En un principio no había que temer por la operación de LCA que me hice hace un par de años, pero por si acaso me indicaron hacerme una Resonancia Magnética y así descartar cualquier complicación.

El martes volví con los resultados a la segunda revisión, pero esta vez el diagnóstico resultó devastador: rotura en asa de cubo de uno de los meniscos de la rodilla izquierda. Si no me opero pronto corro el riesgo de que un trozo de menisco llegue a bloquear la rodilla y causar un auténtico estropicio ahí dentro.

El próximo día 15 de Septiembre iré al preoperatorio y, si todo va bien, el 22 de Septiembre esta rodilla volverá a renacer.

Segundo frente: alimentación

La parte más importante y más dura de esta Operación Reconquista. Una correcta alimentación es el 75% de nuestra forma física.

Aunque no soy muy partidario de las dietas radicales, el mal estado de mi rodilla y la inminente operación no me dejan mucho margen de maniobra. Necesito perder peso rápidamente para mejorar en la recuperación de la rodilla. Por eso tengo pensado seguir el método Pronokal, del que os hablaré más detenidamente en otro post porque verdaderamente merece la pena detenerse a explicar sus ventajas e inconvenientes.

Con esta dieta proteinada quiero perder alrededor de 25 kilos de grasa, hasta quedarme en algún punto entre los 100 y los 105 kilos. Espero que me ayudéis mucho, pues el camino va a ser muy duro.

Tercer frente: deporte

En este frente quiero volver a crear el hábito de ir al gimnasio e intentar sacar a pasear la bici más a menudo.

Ya llevo dos semanas acudiendo más a menudo al gym para hacer ejercicios de cardio que no tengan impacto, sobre todo elíptica y bicicleta estática. Esperaré hasta el alta médica de la operación de rodilla para ir volviendo poco a poco a las clases de spinning, que son las que más me gustan y las que más aprovecho luego para la bicicleta.

A mi favor juega el hecho que en mi gimnasio hayan estrenado las máquinas más novedosas del mundo del fitness: las de la línea Artis de Technogym. Gracias a esto y a los retos que nos lanzan los monitores estamos enganchados y totalmente motivados.

Por si esto fuera poco, englobaré dentro de este frente una idea que tenemos en mente mi amigo Alejandro y yo: hacer el Camino de Santiago en bicicleta desde Roncesvalles. Esta idea de momento la dejaremos en el aire, ya que todavía la tenemos que madurar. ¡Ojala salga!

A partir de la semana que viene os iré contando cómo evoluciona mi Operación Reconquista. Espero que sigáis este reto y que me ayudéis, pues el camino se me va a hacer cuesta arriba muchas veces.