Últimamente tengo el blog bastante desatendido. Los aviones me están quitando mucho tiempo libre, pero eso no ha sido impedimento para seguir haciendo cosas interesantes que os iré contando según vaya teniendo tiempo.

Una de esas cosas que he hecho este tiempo ha sido algo a lo que le tenía muchas ganas: montarme mi propia bicicleta. Los que me seguís por las Redes Sociales seguro que habéis visto mi autodenominado «Proyecto Cube» y las fases por las que he ido pasando hasta completarlo, que ha sido hace poco tiempo. El resultado ha sido una bici muy chula por muy poco dinero, pues he ido aprovechando todos los componentes que he ido reemplazando en la Merida a lo largo de estos últimos años. Al final, comprando cuatro cosas ha quedado una bicicleta muy aparente e inesperadamente ligera, pues sólo pesa 10,65 kilos sin el líquido de las ruedas. Para ser una talla 23 es un peso muy majo.

Proyecto Cube

Proyecto Cube

Componentes del Proyecto Cube

  • Cuadro: Cube LTD 29 blackline red, de aluminio 6061. Su principal característica es la similitud con un cuadro de 26″ en lo que a posición se refiere, conseguido gracias al «Advanced Ride Geometry» de Cube. Detalles como conseguir la misma altura del eje de pedalier que una bici de 26″ o un sistema único de montaje del desviador trasero (logrando vainas y tirantes mucho más cortos) ayudan a ello. Su peso: 2250 gramos en mi talla 23.
  • Dirección: el juego de dirección fue heredado de mi Merida Big Nine. Un juego semi-integrado de 44mm.
  • Potencia: Answer Rove XC de 100mm, algo más larga e inclinada (-7º) que las potencias de 29″ habituales.
  • Manillar: para conseguir una posición un poco más deportiva me incliné por un manillar plano. El elegido fue un Brand-X de 720mm para no disparar en exceso la factura final.
  • Puños: Specialized Body Geometry Contour Locking Grips, heredados también de mi Merida Big Nine.
  • Frenos: Shimano M775 comprados de segunda mano en buen estado. Unos frenos que, aunque algo antiguos, tienen un tacto único y una potencia de frenado excepcional.
  • Discos (rotores): KCNC Razor (180 delante y 160 detrás). Preciosos y muy ligeros, con fijación con seis tornillos.
  • Horquilla: sin lugar a dudas, el componente con el que más he arriesgado y más peso he ahorrado. Una horquilla 100% carbono (vástago incluido) comprada de «estraperlo» para poner la nota exótica 😀
  • Ruedas: Jalco Big Nine con bujes Shimano y radios reforzados. No son las más ligeras del mercado, pero sí muy resistentes.
  • Cubiertas: delante llevo unas Schwalbe Tough Tom en 2.25, mientras que detrás llevo una B’Twin All Terrain 5 en 2.10 (era la cubierta de «reserva» para cuando pinchaba la otra bici).
  • Tija: Ritchey Trail de 400mm y 30.9mm de grosor. Tiene un retroceso de 5mm. Su punto fuerte es el diseño de la parte superior, con unos tornillos orientados al eje de los raíles para conseguir una mayor zona de contacto con el diseño de sillín.
  • Sillín: Selle San Marco Era Power. Un sillín de precio contenido, pero fabricado con muy buenos materiales. La versión Power es un poco más ancha: 142mm en lugar de los «clásicos» 135mm.
  • Mandos del cambio: los Shimano SLX M-660 de la Merida (que ahora es monoplato) han pasado a esta Cube(3×9).
  • Cambio trasero: Shimano XT M-772 Shadow GS de 9 velocidades. Poco que contar: buena precisión y un salto entre piñones que me encanta. Hay que llevarlo limpio, eso sí es verdad…
  • Desviador delantero: Shimano XT M771 de fijación directa. Este tuve que comprarlo, ya que el anterior no me valía porque tenía un tipo de fijación distinto. Su diseño Dual Pull le permite ser usado con el guiado del cable superior o inferior. En la Cube es superior, mientras que en la Merida era inferior.
  • Cassette: seguimos con la línea XT de Shimano. Un XT CS 770 de 9 velocidades que viene, como la mayoría de componentes, de reemplazo de la Merida. El piñón pequeño es de 11 dientes y el más grande, de 34. Lo bueno de este cassette es que viene muy aligerado, ya que gracias a una araña de aluminio elimina mucho material de cada uno de los piñones.
  • Cadena: Shimano XT HG93, que es una cadena más ligera que las estándar de Shimano. Poco que contar.
  • Bielas y platos: Shimano SLX M660 de tres platos, todos SLX excepto el grande, que es un Shimano XT de 42 dientes. Las bielas son de 175mm.
  • Eje pedalier: Shimano XT BB70B. Rodamientos externos roscados sin mantenimiento que van muy bien hasta que les entra suciedad.
  • Pedales: Shimano M530 enduro.El clásico sistema SPD de Shimano con una caja integrada que incrementa la estabilidad.La protección del anclaje contra impactos es muy buena, aunque pesan en exceso para mi gusto.

El remate final fue cosa de Julio en su taller de TCEC Sport de Boadilla, que se encargó de cortar el tubo de la horquilla a la medida adecuada y repasar el cableado de frenos y cambios, ya que se aprovechó para sustituir los cables y camisas originales por unos nuevos.

Las primeras salidas que he hecho con ella han sido suaves para terminar de ajustar las piezas a mi gusto, pero el toque final se lo tiene que dar Luis en su estudio de Biomecanica 3D. A causa de la horquilla, la posición es demasiado radical y eso habrá que afinarlo con un bike fitting.