plato nutricional

Pirámide nutricional en forma de plato.

Hoy me arranco con un post de alimentación. Como os comenté en mi post anterior, estoy intentando empezar a controlar mis hábitos alimentarios.

En el libro que os recomendé (Esto no es una dieta) hablan en el primer capítulo de algo que afecta a buena parte de la población: el «abuso» que hacemos de proteína cárnica.

Hace un siglo nuestro consumo de proteína de origen vegetal era aproximadamente el 75% del total de proteínas, siendo el 25% restante de procedencia animal. Resulta que en los últimos 50 años el consumo de carne se ha duplicado, mientras que el consumo de cereales ha disminuido cerca de un 50% y el de leguminosas un 75%.

Este elevado consumo de productos animales implica un exceso de grasas saturadas que, a la postre, serán responsables de enfermedades cardiovasculares y sobrepeso. Por esto es necesario compensar el aporte de proteínas cárnicas y vegetales. Conviene reducir el consumo de carne y aumentar el de pescado (esto me va a costar, lo confieso) y repartir equitativamente el aporte de proteínas animales y vegetales.

Por ejemplo: 100 gramos de carne aportan unos 20 gramos de proteína, que podemos obtener asociando 100 gramos de cereales integrales con 50 gramos de leguminosas. Esto último, además, aportará muchos más nutrientes: fibra, almidón, vitaminas, oligoelementos…

Pero conocer la naturaleza de los alimentos no es suficiente para organizar menús variados y equilibrados. Además, hay que tener en cuenta cómo afectan al organismo en función de la alcalinidad. Esto lo hacemos a través del PH (el índice que mide la proporción ácido – base):

  • PH igual a 7 es lo que llamamos «PH neutro«
  • PH inferior a 7: acidez decreciente cuanto menor es el número
  • PH superior a 7: alcalinidad creciente cuanto mayor es el número.

Hay que tener en cuenta que el PH de nuestra sangre es 7,4 y que se ve afectado por numerosos factores externos como el estrés, la contaminación, el sedentarismo, etc… Cualquier variación de este índice implica problemas de salud.

En lo que concierne a la alimentación, esto podemos controlarlo aportando los suficientes alimentos alcalinos, como sales minerales y oligoelementos, que llegan a través de los alimentos de origen vegetal. Una alimentación con demasiada carne es acidificante, mientras que una alimentación con mayor aporte de vegetales es equilibrada (alcalinizante).

Resumiendo: hay que comer de forma variada. Sencillo, ¿no? 😀