Los que no sean muy nuevos en este mundillo conocerán más que de sobra la marca americana. Para los que no la conzocan tan bien, simplemente decir que KORE empezó a fabricar componentes de bicicleta a finales de los ochenta en California, lo que quiere decir que no son unos «newcomers». Últimamente la marca está volviendo por sus fueros y está sacando productos verdaderamente interesantes, como este sistema de tija y sillín.

Hace un par de años monté en mi Merida la tija de KORE junto con el sillín Big Nose, que hoy en día está descatalogado. Su rendimiento ha sido tan bueno que hace unos días compré en Internet otro modelo con el sistema T-Rail, aprovechando que lo tenían en oferta.

El sistema Kore T-Rail

Empecemos por el principio: explicar en qué consiste el sistema T-Rail.

El T-Rail sustituye el tradicional sistema de anclaje del sillín con la tija por uno monorail. Esto significa que el sillín se une con la tija gracias a un único soporte de aluminio mecanizado (CNC) y tratado térmicamente, en lugar de las dos varillas clásicas del resto de marcas. El riel está construido de aluminio forjado 6061, anodizado a posteriori.

Las principales ventajas que le veo a este sistema son tres:

  1. El rail es mucho más largo, por lo que permite ajustar mucho mejor la posición horizontal. Tiene una longitud de 55 mm, suficiente para cubrir una talla de diferencia en el cuadro si fuese necesario.
  2. El ajuste es mucho más sencillo: tanto el ajuste horizontal como el ángulo de inclinación se pueden controlar en el mismo movimiento. Basta con ajustar tan sólo los dos tornillos de la tija para que el sillín se fije perfectamente. Es importante respetar los 9 Nm del par de apriete, por cierto.
  3. Funcionamiento libre de ruidos: el ajuste resulta ser muy bueno. Los tornillos no se aflojan y la rigidez del conjunto al final hace que no aparezca ni un solo ruido al montar.

La tija T-Rail

Las tijas con el sistema T-Rail de Kore están disponibles en las medidas más populares (27.2, 30.9 y 31.6 mm entre otras). Aparte de la clásica tija recta, también está disponible una con 20 mm de retroceso.

Están disponibles en carbono y aluminio, siendo estas últimas las más comunes. Están fabricadas con aluminio 6061 y con un triple mecanizado CNC, siendo su peso aproximado de unos 200-210 gramos, según la longitud que elijamos.

Las tijas con el sistema T-Rail también pueden usarse con sillines tradicionales o con otros sistemas parecidos, ya que hay disponibles adaptadores para todos ellos.

Los sillines T-Rail

Yo he probado dos hasta la fecha y estoy bastante contento con ellos.

El Kore Big Nose era un sillín más orientado al descenso. Como su propio nombre indica, las medidas de este sillín indican que su nariz es ligeramente más larga: 290 mm.

Su grosor en la parte más ancha es de 140 mm, lo que unido a un relleno de gel de unos 20 mm de espesor lo convertían en un sillín suficientemente cómodo para un uso Cross Country.

Por su parte, el Kore T-Rail Performance 2012 tiene unas medidas ligeramente inferiores: 280 mm de longitud y 135 mm de anchura.

Está hecho de poliuretano, lo que hace que sea un sillín muy duradero y, gracias a refuerzos estratégicamente colocados, muy resistente a la abrasión.

El acolchado es bastante más escaso en esta ocasión: tan sólo 10 mm de espuma super ligera (no hay que olvidar que esta es la versión performance, más orientada al rendimiento). Su peso es muy reducido, ya que tan solo pesa 204 gramos.

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