Vale, admito que el título del post puede sonar a coña, pero… ¿Nunca os habéis preguntado por qué la gente piensa que el plátano es la fruta del deportista?

Hace poco discutía con un amigo mientras descansábamos en la piscina sobre el tema. Él era defensor de los plátanos como alimento durante la actividad deportiva, mientras que yo lo veía desde otro punto de vista no tan favorable, por así decirlo. No estoy en contra, pero creo que existen inconvenientes que no todo el mundo contempla.

Y es que los plátanos (o bananas, que no todos tienen la suerte que tenemos nosotros con las islas a tiro de piedra) hace tiempo que son el alimento estrella de los tenistas, por ejemplo. Si veis un partido de tenis os daréis cuenta que no pasan ni diez minutos sin que alguno de los contendientes se lleve uno a la boca.

Ventajas del plátano en relación con el deporte

Una cosa es innegable: los plátanos son una excepcional fuente de energía. Representan un buen puñado de vitaminas y carbohidratos y, además, son una buena fuente de potasio.

Tanta energía se debe al aporte de azúcares (fructosa en su mayoría), que son fácilmente asimilables por el cuerpo humano. Energía casi instantánea, en parte también porque el índice glucémico es más elevado que en otras frutas. El aporte energético del plátano suele durar una hora aproximadamente. Desde que nos comemos la fruta hasta que todos sus azúcares son absorbidos. Por eso los deportistas abusan de esta fruta.

El alto contenido en potasio es otra de las virtudes de esta fruta. Este mineral ayuda a regular el metabolismo, equilibrando los niveles de agua y contrarrestando los efectos del sodio (sed).

Inconvenientes de los plátanos

Pero como siempre, no es oro todo lo que reluce. Si buscáis en Internet inconvenientes de los plátanos, como hice yo para documentarme, no vais a encontrar muchas páginas que hablen de ello, pero eso no quiere decir que no existan.

Como hemos dicho más arriba, el aporte energético del plátano viene dado por la combinación de sus azúcares. Si no se consume con moderación, estos azúcares pueden provocar un pico de azúcar en la sangre que acabe con nosotros en cuestión de minutos y dejarnos deshidratados. Además, los plátanos no contienen tanto agua como otras frutas, por lo que hay que prestar especial atención a la correcta hidratación.

El aporte calórico también es superior a la media (unas 100 calorías por pieza). Su alto contenido en fibra pueden hacer pesada la digestión, desviando gran parte de la sangre de los músculos hacia el estómago para ayudar en ese proceso digestivo.

El potasio, citado antes como ventaja, puede convertirse en inconveniente para nuestros riñones si nos pasamos consumiendo plátanos.

Para terminar, decir que los expertos aconsejan consumir un plátano como máximo al día. Obviamente, esto no es aplicable a las necesidades de un deportista de élite en plena competición, pero tampoco sería descabellado plantearse que ese consumo impulsivo de plátanos que hacen los tenistas quizás les esté haciendo más mal que bien…