Los Fox Reflex Gel fueron mi elección para el Camino de Santiago. Normalmente suelo utilizar guantes cortos (sin dedos) en verano, pero últimamente ya venía demandando algo más de protección contra las zarzas en algunas que otra salida un poco más “subida de tono”.

Probando los Fox Reflex Gel

Estos guantes me parecen muy equilibrados. Tienen cobertura completa en los dedos (aunque también hay disponible un modelo Fox Reflex Gel sin dedos) y refuerzos de gel en los puntos clave para recorrer largas distancias, pero sin perder el tacto y la capacidad de respuesta tan necesarios cuando estás en medio de un singletrack.

Como guantes de verano cumplen muy bien, ya que la parte superior está hecha de dos tipos de malla (mesh). Es muy ligera, ventilada y flexible, ideal para verano. La palma está hecha de clarino (una fina “piel” sintética) e incluye refuerzos de gel en los puntos estratégicos. El grosor de estos refuerzos es el adecuado, para resultar cómodos sin restar “feeling”.

Los dedos índice y corazón tienen la punta de los dedos acabada en silicona, para mejorar el agarre. Aunque cumple muy bien su función, después de unos cuantos días de uso he comprobado que algunos de los puntos de silicona han empezado a despegarse. El pulgar, como suele ser habitual, está confeccionado con paño absorbente para poder secarnos el sudor.

El cierre del guante resulta muy cómodo. Se cierra con el clásico velcro, pero por debajo de la muñeca. Su perfil bajo consigue dotarlo de una comodidad asombrosa, aunque tiene el pequeño inconveniente de resultar algo difícil de cerrar con los guantes puestos sin que se enganche el velcro a la malla de los dedos.

Como punto negativo quizás pondría su poca resistencia a los enganchones, algo que nos pasará con cualquier guante fabricado con malla.