Esta etapa hicimos una ruta circular: Sant Llorenç de Montgai / Monasterio de Les Avellanes / Balaguer / Sant Llorenç de Montgai.

Salida de Sant Llorenç de Montgai

Siguiendo el plan establecido hoy tocaba una ruta circular con salida y llegada en Sant Llorenç de Montgai.

Salimos río arriba y a poco más de un kilómetro del pueblo tomamos una pista a la izquierda que en una ligera pendiente va tomando altura por un amplio valle, hasta llegar a Vilanova de la Sal. Un pueblo tranquilo con una preciosa vista sobre la Serra del Rey y el Montroig.

Tomamos la carretera en dirección a Gerb y a la salida del pueblo tomamos una amplia pista hacia la Granja del Ferrer y les Avellanes.

El monasterio de Les Avellanes

Llegamos a les Avellanes en una fuerte subida y, sin entrar casi en el pueblo, giramos en la carretera a la izquierda hasta llegar al Monasterio de les Avellanes, convertido ahora en un gran centro de turismo con hostería, restaurante y centro BTT. Tanto el convento como sus alrededores merecen una tranquila vista.

Una vez visitado el monasterio, seguimos hacia el fondo del monasterio hasta volvernos a reencontrar con la carretera que acabamos dejar un kilómetro antes, a la salida de les Avellanes. La tomamos a la izquierda para, en una rápida bajada, llegar de nuevo a Gerb y Balaguer donde, al igual que el día anterior, decidimos parar para comer, pero esta vez en la plaza mayor.

Lamentablemente, es lunes y parece que todos los sitios se han puesto de acuerdo para cerrar. Cruzamos el río y volvemos a comer en la parte nueva.
Una vez repuestos retomamos el camino hacia Sant Llorenç de Montgai.

Improvisando junto al río Segre

No nos apetecía repetir el camino y decidimos, tras una consulta al mapa, tirar por la otra margen del río. Sobre mapa hay dos puntos de cruce el río, aunque al tratarse de construcciones de la compañía hidroeléctrica no tenemos garantizado que se pueda cruzar. Dado que hay tiempo y luz, decidimos arriesgar. Total, lo único que puede pasar es que tengamos que desandar todo el camino hasta Balaguer.

La pista se encarrila entre el río Segre a la izquierda y el canal auxiliar.
Llegamos a la primera presa y vemos que no se puede cruzar. Una puerta y un hermoso cartel prohibiendo el paso a toda persona no autorizada nos lo dicen a las claras.

Aunque la idea era cruzar por la segunda presa, ya en Sant Llorenç, el que hubiera paso por esta nos ahorraría desandar un buen tramo en el caso de que la siguiente presa estuviera cerrada. Y siempre pensamos… si esta está cerrada, ¿porqué iba a estar abierta la siguiente?. A pesar de todo, seguimos teniendo tiempo y luz nos dirigimos a la siguiente presa.

Así, con estos pensamientos tan positivos, llegamos a la segunda presa y todavía nos quedan unos escalones para subir. Por prudencia dejamos la bici abajo, nos plantamos arriba y vemos para nuestra suerte el camino franco hasta el otro lado del Segre. También nos encontramos una familia que viene del pueblo.

Antes de cruzar el río nos adentramos a pie, siguiendo a esta familia por una frondosa senda que recorre la orilla del río. Cuando ya estimamos que hemos paseado lo suficiente nos volvemos, montamos en nuestro caballo de hierro, cruzamos la central y nos plantamos en unos minutos en el albergue donde nos congratulamos de lo listos que somos y de lo bien que hemos hecho tomando el camino por la otra orilla del río.

Revisamos los mapas y vemos que mañana tenemos un tramo complicado, bastante complicado. Pero mañana será otro día.

Primera etapa del canal de Urgell.