Primera reunión seria para empezar a organizar nuestro Camino de Santiago 2018 (el camino portugués, como bien sabéis). Este año vamos algo rezagados respecto al año anterior, en el que por estas fechas ya teníamos muchos puntos importantes bastante avanzados.

Conseguir quedar para empezar a mover el asunto también ha resultado una ardua tarea. Varias llamadas y mensajes de whatsapp después conseguimos juntamos Chema, Jose Pablo y yo en una cafetería de la Calle Orense, el día del diluvio universal en Madrid, para empezar a tratar los dos temas más urgentes:

  1. Traslado de bicis y bicigrinos a Oporto.
  2. Rango de fechas para el reto.

Transporte hasta Oporto

Aunque el orden del día pudiese parecer invertido, la explicación es sencilla: dependiendo de las etapas de pedaleo intentaríamos viajar y pedalear el primer día, para lo que necesitaríamos un medio de transporte rápido que nos lo permitiera.

Las primeras opciones que nos vinieron a la cabeza fueron las siguientes:

  • Avión: la opción más cómoda por su rapidez, aunque luego vimos que tenía algún que otro “pero”, como el transporte de las bicicletas tanto en el vuelo (recargos importantes), como el desplazamiento hasta y desde los aeropuertos. Para llegar a Madrid deberíamos transportar la bici embalada en un taxi (o dejar los coches en el aeropuerto), mientras que una vez llegados a Oporto tendríamos que hacer 22 kilómetros extra si queríamos ver la ciudad, ya que el aeropuerto queda a más de 10 kilómetros de la zona turística.
  • Alquiler de furgoneta: casi descartada de inmediato por nuestra experiencia del año pasado. Costes elevados y unas seis horas de trayecto nos obligarían a añadir una jornada más al viaje. El hecho de devolver la furgoneta en otro país tampoco ayudaba a mejorar las condiciones.
  • Traslabike: un servicio que nos trasladaría a los bicigrinos y a nuestras monturas directamente a Oporto en furgón (con chófer). No lo descartamos directamente, pero lo relegamos a segunda opción dado su coste (unos 600€) y que nos comprometería en tiempo (unas seis horas y media de trayecto).
  • Autobús: descartado porque no nos permitía llevar todas las bicis con nosotros.

La decisión final fue una mezcla de varias opciones: los peregrinos iríamos hasta Oporto en avión, pero las bicis viajarían antes con una agencia de transporte.

Tourline Express tiene delegación en Oporto. Nos dio un precio bastante bueno para cada bicicleta (en torno a 25€ cada una) y nos permitía recogerlas en su delegación de Oporto una vez llegásemos. Más barato que pagar el suplemento de llevar las bicis en el avión y mucho más cómodo, ya que nos evitaba el transportar las bicis embaladas hasta el aeropuerto y el madrugón para facturarlas.

Fechas definitivas para el Camino de Santiago 2018

Una vez comprobado que sería posible viajar en avión y aprovechar el primer día para dar pedales nos centramos en el segundo punto del “orden del día”: elegir las fechas definitivas para nuestro reto.

Sabiendo que van a ser cinco jornadas de pedaleo, sólo queda añadir un día más para el viaje de vuelta a Madrid. Así, los días elegidos han sido del 12 al 17 de junio, ambos inclusive.

La idea, como he dicho, es volar a Oporto el día 12 por la mañana (martes), recoger las bicis en la delegación de Tourline Express y ponernos a pedalear. El viaje de vuelta, así como los alojamientos para cada una de las etapas, queda pendiente para un próximo “cónclave”. Esos puntos serán menos conflictivos, a priori. El Camino de Santiago 2018 va tomando forma.

Seguiremos informando…