Ayer pusimos la segunda piedra de nuestro reto estrella de 2016. Ya tenemos alojamiento para los Diez mil del Soplao. Toda una declaración de intenciones.

Buscando alojamiento para los Diez mil del Soplao

En esta ocasión ha sido Jose Pablo el encargado de hacer las gestiones. Aunque todavía no tiene dorsal para la prueba, lo suyo va en serio. Ya se encargó de dejarlo claro el primer día cuando se puso a recabar información de su colega Chema (que ya ha terminado los 10000 del Soplao) acerca de los alojamientos y demás historias relacionadas con la prueba.

Nuestra intención era quedarnos en el mismo pueblo de Cabezón de la Sal para no tener que mover el coche el día de la prueba. Chema nos recomendó preguntar en La Casa de los Galguera, que es donde ellos se suelen alojar los días de la prueba. Les gusta tanto que la suelen dejar reservada de un año para otro y así evitarse sustos de última hora.

Lo malo es que ya no tenían disponibilidad cuando llamamos. Y es que esto es el Soplao: todo un acontecimiento deportivo y turístico.

Lejos de desanimarse, Jose Pablo siguió con sus gestiones hasta que la lista quedó reducida a dos opciones:

  1. Posada Santa Eulalia, en Cabezón de la Sal
  2. Apartamentos Casa Caborzal, en Renedo de Cabuerniga

Escribimos a los dos establecimientos pidiendo precios y disponibilidad para alojarnos las dos noches de la prueba (del 20 al 22 de Mayo), pero sólo recibimos respuesta de la gente de Casa Caborzal.

Como nuestros planes originales eran quedarnos en el mismo pueblo decidimos esperar la respuesta de Santa Eulalia, pero esta no llegaba nunca. Ayer se terminó nuestra paciencia, por lo que decidimos llamarles directamente. La respuesta nos dejó impresionados: no podían decirnos la disponibilidad hasta enero, pero tampoco los precios porque no lo habían decidido todavía. Eso sí, tenían muy claro que iba a ser precio de temporada alta 😀

Alojamiento para los Diez mil del Soplao

Alojamiento para los Diez mil del Soplao

Ante el poco interés que mostraban hacia «nuestra causa» decidimos ir a lo seguro y reservar un apartamento para cinco personas en Casa Caborzal, que fueron mucho más amables y ni siquiera nos pidieron adelantar una reserva. Que se fiaban de nuestra palabra, nos dijeron. This is the attitude!

Lo bueno de que estas gestiones las haga un informático como JP es que no deja flecos sueltos: tenía estudiado que, de no ser en el propio Cabezón de la Sal, el pueblo estuviese en la misma carretera a no demasiada distancia para minimizar el riesgo a perderse. Un profesional.

Nuestros planes para ese fin de semana

Ahora mismo nuestro plan es salir el viernes anterior a la prueba a eso de primera hora de la tarde, después de trabajar. Dormiríamos en Renedo de Cabuerniga (si Dios quiere) y el sábado saldríamos en coche hasta un pueblo cercano a Cabezón porque, según nos han chivado, el día de la prueba es imposible entrar en coche hasta allí.

Después de la prueba celebraríamos nuestro éxito o ahogaríamos nuestras penas en alcohol antes de volver a nuestro apartamento a pasar la noche. El domingo volveríamos a viajar hacia Madrid a media mañana o después de comer, según nuestro estado físico.

Pasiño a pasiño faise o camiño.