Voy a empezar el post de hoy directamente con una recomendación: el libro “GoPro. La Revolución Del Vídeo. Guía Oficial (Photoclub)“, que ofrece un recorrido extraordinario por la historia de GoPro, los diferentes modelos de cámaras, modos de grabación, soportes estándar y montajes experimentales, los principios de grabación y las técnicas de edición. Está dirigido tanto a profesionales de la filmación como a deportistas o aficionados entusiastas. Todos ellos encontrarán la inspiración e instrucciones necesarias para capturar imágenes y crear vídeos capaces de atrapar al espectador. Aquí podréis ampliar los consejillos que os voy a dar a continuación:

Planifica la historia antes de grabarla

Si lo que quieres conseguir es un vídeo de acción potente necesitas planificar antes tu salida. No es que haya nada malo en salir a rodar y ponerte a grabar sin más, pero estamos hablando de otras cosas :-).

El truco es tener en tu cabeza el resultado antes de ponerte a grabar. Una vez te pongas a disparar, hazlo teniendo en cuenta posibles puntos de edición: puntos específicos en los que puedas enlazar una toma con otra (por ejemplo, un zoom in / zoom out a un arbol, arrojar una pelota a la cámara para cambiar el enfoque, etc…). Esto hará que la edición posterior sea más sencilla y el vídeo resultante mucho más fluido.

Usa el soporte para la GoPro adecuado

Familiarízate con el soporte que vayas a usar antes de grabar el vídeo. Aunque una imagen con saltos puede ser agradable en algún momento durante pocos segundos (siempre que esté planificada), lo normal es que a la gente no le guste.

Antes de ponerte a disparar, estudia los ángulos desde los que lo vas a hacer y comprueba la imagen resultante para ver que el encuadre desde el soporte es el correcto.

Elige el soporte adecuado. Si vas a grabar desde una bicicleta, ten en cuenta que el soporte de manillar de la GoPro hace que el vídeo resulte mucho más movido que si utilizas el soporte de casco o de pecho, pues el propio cuerpo absorbe las vibraciones del terreno y actúa como un estabilizador. Aquí tienes uno de mis primeros vídeos grabados con el soporte de manillar. Observa las vibraciones…

Esto, como casi todo, se mejora con la propia experiencia. Lo que nos lleva al tercer consejo…

Practica y sigue practicando

Aunque parece obvio, no está de más recordarlo: las grabaciones mejoran si estás familiarizado con la cámara. Al principio puede estar bien echar un vistazo al manual antes de salir a grabar e irse acostumbrando a manejar los botones de la GoPro a ciegas. Por supuesto, no des por hecho que el ángulo que has elegido va a funcionar bien a la primera sin visualizarlo antes en la app del móvil o en el panel lcd de la cámara.

Si llevas la cámara en el casco es posible que este se coma buena parte de la acción. La posición recomendada para grabar desde el casco es en un lateral y, a ser posible, que el casco sea integral (mucho menos movimiento).

Nunca está de más que un compañero nos eche una mano durante la ruta que estemos haciendo para ver que la GoPro sigue en la posición deseada y grabando.

Juega con los ángulos

Un vídeo grabado desde un único punto de vista resulta aburrido al final. Combinar tomas desde distintas posiciones resulta en una vista más completa de lo que está sucediendo.

En una bicicleta queda muy bien hacer una pequeña toma de un par de segundos de nuestras suspensiones trabajando, por ejemplo. O hacer una toma desde la tija del sillín, pasando al casco y luego al manillar. Por supuesto, llevar una segunda cámara en la montura de un compañero e ir alternando las imágenes sería algo estupendo.

Para crear estos planos no hay que olvidar que la cinta adhesiva es nuestra amiga :-D. Con ella y la ayuda de un simple palo podemos hacer maravillas…

Alterna los modos de la cámara

La GoPro puede hacer timelapses y tomar fotos cada cierto tiempo: una por segundo, una cada diez segundos, una cada minuto…

Jugar con estos timelapses y meterlos en nuestro vídeo produce resultados curiosos. Por ejemplo: podemos programar la GoPro para disparar dos fotos por segundo y apuntar a un objeto mientras movemos la cámara. Aunque acabemos borrando la mayor parte de las imágenes, seguro que obtendremos unas cuantas que valgan la pena.

También podemos usar timelapses para momentos que no sean el tema principal de nuestro vídeo, como por ejemplo la preparación de la bici antes de una salida.